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martes, 18 de noviembre de 2014

Canción del día n°38 Led Zeppelin - In my Time of Dying


Siguiendo con esta semana dedicada mayormente a los recién confirmados para Lollapalooza, los que valen la pena, o sea para mí, es que seguimos dándole como caja el día de hoy a una de las mayores estrellas que habrá pisado este festival; mucho más ni nada menos que Robert Plant, considerado históricamente como una de las grandes voces que nos ha dado el rock y a pesar de que actualmente deba bajar algunos tonos para interpretar alguna de sus canciones, sigue siendo un honor poder presenciar un show de este músico consagrado.

La tónica que dejé en el post anterior sobre Plant y mi experiencia Zeppeliana a lo largo de los años, es que mi disco favorito del grupo es y seguirá siendo el tremendo Physical Graffiti, pues es el disco más notable que sacó la banda a mi parecer, demasiado arriesgado y arraigado al filo de los limites de sus variadas influencias musicales, desde lo obvio el blues, pasando por el folk, el rock & roll, la música oriental e incluso el funk, toda una caja de pandora es lo encontramos aquí, y si es que se nos llega a pasar algo, el álbum siempre nos dará otra oportunidad, ya sea con su gran hit Kashmir, pasando por Trampled Underfoot, alzando el misticismo típico con la gran In the Light o incluso el darse el lujo de meter un tema como Black Country Woman, entre muchas otras que han posicionado el disco como uno de los más importantes y vendidos de la década de los 70, un logro no menor, tampoco mayor hablando de Led Zeppelin, la banda más importante del rock según muchos, sea como sea el mérito de haber canalizado tanto en tan poco (a los que ya lo han escuchado muchas veces se nos hace corto) es un logro admirable haciendo hincapié a la gran calidad de canciones que facturaron estos cuatro Ingleses; Jimmy Page, John Paul Jones, John Bonham y Robert Plant. Led Zeppelin realizó varios conciertos durante su carrera siendo muy recordados los 5 que dieron en el estadio Earl’s Court de Londres para promocionar precisamente este álbum.
La canción del día tiene sabor a Zeppelin, sabor a Page, sabor a Plant, sabor a Bonham, sabor a Jones y esa es precisamente la gracia de la banda, todos eran unos capos que juntos hacían dinamitar cualquier frontera. In my Time of Dying con Led Zeppelin para celebrar la venida de Robert Plant a Chile.

Título: In my Time of Dying
Intérprete: Led Zeppelin
Álbum: Physical Graffiti
Año: 1975



Especial Lollapalooza: Robert Plant y mi experiencia Zeppeliana


De entre los tantos artistas que han estado en Lollapalooza encabezando o secundando el evento, quizás el nombre más prestigioso que se haya confirmado hasta ahora es la del legendario vocalista de Led Zeppelin, Robert Plant en su faceta solitaria. Con varios discos a su haber, tanto solistas como en colaboraciones aparte de los ocho lanzados oficialmente por Zeppelin, la apuesta no va tanto por el lado de la nostalgia, más bien apuesta por la constante reinvención que Plant ha cursado durante gran parte de su carrera, dejando generalmente en segundo plano mucho de los temas que lo hicieron famoso, variando muchas veces la forma en que toca estos clásicos, cosa que más allá de parecer extraña, se acomoda de manera perfecta con lo que el Golden boy viene haciendo con sus últimos discos solistas, en especial con este último, en el cual se nota mucho más que antes la influencia Africana, con el uso reiterado de percusiones y ritmos casi de ritual. Lo cierto es que Plant es uno de los grandes confirmados del certamen, motivo por el que muchos no quedaron conformes pero créanme, será de otro mundo ver a un monstruo, que a pesar de que no tenga su tremenda voz de antaño, el solo hecho de escucharlo te deja los pelos de punta, imaginen en vivo. Aquí mi experiencia de siempre con Plant y los discos de Led Zeppelin pues nunca he seguido mucho su carrera en solitario, solo sus discos más actuales como del 2004 para delante, lo que no quiere decir que los otros sean malos, al contrario, escúchenlos no más.

Hay momentos en que el universo confabula para que ciertos sucesos ocurran con el único fin de cambiar el mundo, la perspectiva, la manera de percibir y de vivir y más allá de que actualmente The Beatles ocupe un lugar casi sagrado como la mejor banda de rock y de pop de todos los tiempos, nada de esto importaría mucho si no hubiesen aparecido cuatro “chascones” bajo el nombre de The New Yardbirds que pasarían a ser Led Zeppelin. Jimmy Page, el artífice de todo, después de tanto lesear como músico de sesión, decidió armar un grupo para componer y tocar en vivo; John Paul Jones fue invitado por este ya que habían trabajado juntos con The Yardbirds. De la Band of Joy aparecería Robert Plant, un tipo con una presencia suprema y un gran registro vocal, justo lo que buscaba Page ¿Y baterista? Plant conocía a un tal John Bonham y así comenzó todo por allá por el año 1968. 


35 años más tarde Led Zeppelin llegaría a mi vida con Stairway To Heaven y Black Dog y aunque de manera lenta y silenciosa se fue metiendo entre mis favoritas para escuchar, el primer disco que realmente me llegó fue el Led Zeppelin II y es que no me pude resistir a ese inmortal golpe de partida con Whole Lotta Love, ese riff se me quedó pegado y no pude evitar escuchar el álbum entero. What is and what should never be, una de las que toca Plant actualmente era una progresión para que apareciera The Lemon Song, una canción cochinona que desde el primer momento que la escuché no pude evitar rendirme a sus encantos. Entre los otros logros del disco, o sea todos los temas están los ya clásicos Heartbreaker, Moby Dick o Bring i ton home, dejando a su haber el álbum más pesado de la banda pero Led Zeppelin I puedo llegar a decir que me gustó más que este, a pesar de que muchas veces las canciones quedaban en el aire, Good Times Bad Times era demoledora, impaciente, como queriendo abrir luego el cascaron de lo que serian temas como Dazed and confused o Communication Breakdown o la sublime Babe, I’m Gonna Leave You, basada y adaptada de un tema de Joan Báez…era un potencial único basado en el blues y el folk, con tintes hard rock que ya en Led Zeppelin III obviarían un poco pero dejando uno de los discos que más escucho de la banda y uno de los que más quiero, pues es uno de los quiebres más arriesgados en cualquier banda en ascenso, después de un aplaudido Zeppelin II, nos encontramos con canciones más que nada acústicas. Out on the tiles o Friends darían un paso al costado años más adelante siendo consideradas verdaderas obras de arte por sus fans mientras que Immigrant Song suena y suena y nunca aburre, pero la que se lleva la corona de oro sin lugar a dudas es la tremenda Since I’ve Been Loving You que nos dejo a medio camino de lo que se venía en el futuro, uno que no parecía muy alentador para la prensa de ese tiempo que hizo pedazos el disco.


Led Zeppelin IV o el disco de los simbolistos es una clara muestra de lo que es sacar un disco de estudio que perfectamente podría ser un greatest hits y es que este disco es tan pero tan bueno que empieza con el aullido de Black Dog, sigue con la furia de Rock and Roll, pasa por la mística The Battle of Evermore, tocando el cielo con Stairway to Heaven, seduciendo con Misty Mountain Hop, alterando el orden público con Four Sticks, repasando momentos y recuerdos con Going to California y explotando de manera imparable con la titánica propuesta de When the Levee Breaks; Nada más que decir. Luego vendría ese al parecer lado B de Zepp IV que continuaba con la exploración, el taquillero y grandioso House of the Holy que contiene la frenética The Song Remains the Same, No quarter o la sexy D’yer Mak’er que se transformó en un hit absoluto para las radios. Los últimos discos que escuché fueron Presense, quizás el disco que menos he escuchado aunque tiene una fiel base de defensores por temas insignes como Achilles Last Stand, luego el In Through the Out Door y aquí uno se pregunta, ¿Hasta dónde pueden llegar? Pues los límites parecen no acabar en lo musical con temas como Fool in the Rain o la que todavía pega fuerte All my love y es que las cosas parecían rearmarse nuevamente para la banda dejando un prometedor futuro que lamentablemente se vio truncado por la lamentable muerte de John Bonham en el año 1980, después de eso vendría la separación.

Esperen, me falta un disco jojojo pues claro, lo mejor para el final, la obra magna magna magna que Led Zeppelin pudo haber escrito en toda su carrera, el grandioso y omnipotente (hay que ponerle color) Physical Graffiti, el único álbum doble que la banda firmo con canciones originales y que se ha transformado en uno de los discos mejores logrados de la historia y es que cuando nos preguntamos por qué tanto color la banda se toma por completo tus oídos con la atronadora Custard Pie. Luego le van poniendo más color con sonidos y ritmos que parecen no coordinar del todo en The Rover hasta que uno se mete en esa jugosa línea instrumental que nos guía hasta la gran In my Time of Dying con Page deslizándolas cuerdas de su guitarra hasta sacarle gloria y azúcar, todo es tan prometedor que obligados a que nada dejara de existir, la canción dura como 11 minutos. Plant cada vez, con un extraño cambio de voz se va tomando el disco, aunque Page sigue usando sus artimañas para hacerse con las mejores interpretaciones de su carrera y con esa tónica aparecen dos temas juguetones, House of the Holy y Trampled Underfoot, ambas llenas de consciencia e inconsciencia musical, locura y cordura, Yin y Yang, realidad y fantasía, toda una apuesta para que aparezca el gigante que todos estábamos esperando, Kashmir, uno de los temas más conocidos del grupo que hace gala de todo el misticismo esotérico que ya venían explorando hace harto rato ¿Qué es esta brujería dios mio? Suena más diabólica que todo el Black metal junto. De ahí pasamos al segundo disco que contiene canciones más sueltas, igual de trabajadas pero quizás mucho menos obsesivas con temas lentos como Ten years Gone que suena inmortal hasta el día de hoy o la interminable In the Light. A mi parecer siempre el disco uno me ha gustado más que el disco dos pero el disco dos es mágico, hipnótico, oriental en todos los sentidos y con Down by the Seaside o The Wanton song se deja en claro todo esto y más. Led Zeppelin con este disco a mi parecer se consagro en todos los sentidos, la banda de culto, la banda mística, la banda llena estadios, para toda la gente o para uno solo, toda la esencia se encuentra inmersa en esta toneladas de composiciones en las que Page se consagró consigo mismo. 




lunes, 18 de agosto de 2014

Canción del día n°7 Led Zeppelin - When the Levee Breaks



Caminando cerca del parque O´higgins y un montón de canciones sonando por mi mente. Entre estas aparece When the levee breaks, del cuarto disco de la banda inglesa Led Zeppelin. Solo bastó mirar al cielo, los muchos departamentos que hay por ese lugar para y un helicóptero que volaba muy bajo por entre medio de estos, para poner en mis ojos la mejor de las escenas que uno puede hallar en la siempre anecdotica ciudad.


Cuando uno habla de Led Zeppelin IV, suele pensar que es un disco redondo, de puros hits, quizás de demasiadas canciones conocidas que le da un pro y un contra bastante interesante, pues para un recién iniciado Black Dog o Stairway to heaven pueden ser oro puro para ir las dos en el mismo larga duración pero uno, al ya escuchar una y otra vez estos temas, en la radio, en la tele, en el mall o en el bar de la esquina, se cabrea, trata de evitarlos y he aquí la importancia, según yo, más allá de los clásicos de siempre, los temas que rellenan el disco que sin duda pueden ser considerados de lo mejor que creó la banda en su mística y tan venerada carrera musical.
When the levee breaks, marcaba el fin del disco, el fin de un ciclo y el inicio de uno nuevo, mucho más complejo, mucho más producido, experimental y hasta extremadamente místico, pues a mi gusto, fue el primer tema de la banda con estas particulares formas de tocar la guitarra y proponer las canciones, tan extrañas en su tiempo (y hasta ahora) y que explorarían con mucho éxito en su posterior obra maestra Physical Graffiti. Pura genialidad, mi favorita del álbum. 


Título: When the Levve Breaks
Intérprete: Led Zeppelin
ÁlbumLed Zeppelin IV
Año: 1971

miércoles, 13 de agosto de 2014

Grandes músicos zurdos. Feliz día!





 ¡Hoy es el día de los zurdos! ¿Por qué? ¿Otro invento comercial? Solo basta ver Los Simpsons para dejar de creer que un día de los zurdos puede mover grandes sumas de dinero en el comercio. Solo busqué y me encontré con que en 1976 en Estados Unidos, muchos zurdos marcharon con el fin de dar a conocer los diversos problemas que deben enfrentar día a día, en una sociedad hecha especialmente para diestros. Puede parecerles estúpido pero no, es súper entendible y más allá de enumerar quizás algunas de estas inquietudes, nuevamente usaré como ejemplo el capítulo de Los Simpsons cuando Ned Flanders pone una tienda de artículos para zurdos; ahí hay mucho. Pero como la gente como yo se aprovecha de lo que sea con tal de recibir un poco de atención (comunicarme, expresarme) quería dejarles una lista fotográfica de grandes músicos que no llevaban a cabo sus actividades con la mano derecha. A más de alguno conocerá.

Hay un detalle que no sé como contestar porque no estoy seguro del por qué pero hay varios músicos zurdos que tocan, por ejemplo, la guitarra como un diestro, sin las cuerdas cambiadas ni nada de eso. Puede haber sido por la escasez de instrumentos creados especialmente para zurdos la razón por la cual estos aprendieron y se acostumbraron de esta manera. No lo sé, si alguien lo sabe hagamelo saber. 



Ludwig Van Beethoven, más conocido por su hit radial "El himno de la alegría"

Charly García, ídolo máximo del rock Argentino. Se tiró a la piscina de un hotel desde el noveno piso.

Kurt Cobain, miembro fundador de Nirvana. Le gustaba vestirse de mujer.

Iggy Pop, vocalista de la mítica banda The Stooges y con muchos discos solistas a su haber. ¿Vieron Trainspotting?

James Brown. Maestro de maestros. Apareció en un comercial de sopas instantáneas en la televisión Japonesa.

David Byrne, miembro de Talking Heads. Le gusta mucho andar en bicicleta.

Gustavo Cerati, la mente tras Soda Stereo. El mundo de la música te extraña..

Niccolô Paganini, se dice que le vendió su alma al diablo para tocar el violín como los ángeles. 

Jimi Hendrix. Inventó todos los riffs posibles del rock.

Wolfgang Amadeus Mozart. Se dice que inspiró el clásico de Falco Rock me Amadeus.

Ringo Starr, baterista de The Beatles. Sí, él canta Yellow submarine.

Paul McCartney, otro de The Beatles. Se dice que murió y fue remplazado por un doble.

Billy Corgan de los Smashing Pumpkins. Fanático histérico de la lucha libre.

Bob Dylan. Se dice que dejó la cagá cuando en el Newport folk festival se puso a tocar la guitarra eléctrica, por aquellos años símbolo del capitalismo. Casi todos eran comunistas.

Ian Pice, el único miembro estable de Deep Purple. 

Robert Plant,vocalista de Led Zeppelin. Fanático del helado de tres sabores.

Tony Iommi, guitarrista de Black Sabbath. Debe estar chato de contar la historia de sus dedos y el accidente llamado Heavy metal.

David Bowie. Su canción Space Oddity fue la primera en ser tocada en el espacio.



Damon Albarn, miembro de Blur y co-creador de Gorillaz. Anda de amiguis con Noel Gallagher.