Etiquetas

Mostrando entradas con la etiqueta Discos Clásicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Discos Clásicos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de agosto de 2016

Discos 90's: Nick Cave & The Bad Seeds - Let Love In


El largo camino recorrido por el Australiano Nick Cave, puede resumirse en una constante búsqueda de influencias con afiliaciones Góticas y un peculiar sentido del romanticismo. Desde su irrupción con The Birthday Party que no ha hecho otra cosa más que desangrar letargos amorosos, a la par con intrigantes reflexiones filosóficas y teológicas, al pulso de una música cambiante, pero siempre dispuesta a producir ruido y ternura por igual. Ya junto a The Bad Seeds venía de estrenar un tremendo resumen musical de sus años en la ruta con el álbum Henry's Dream (1992), pero dos años más tarde definiría uno de sus mayores logros: Let Love In. 

La inclusión de Warren Ellis como una nueva mala semilla al violín, y la panorámica de un cambio de hogar desde Brasil a Londres para Cave, fueron los ingredientes base para que el grupo compusiera, el que fue para esos años, su disco definitivo. Una revuelta gama de ideas finamente seleccionadas, bajo un instinto demoledor entre melodramas y un Post-Punk instrumentado como si fuera una orquesta de Rock, hicieron de este Let Love In una apuesta radical para el mundo, y un paso más que elaborado al firmamento que hoy en día significan. Sucia y elegante, la voz de Nick se torna determinante, al igual que el equilibrado protagonismo de Blixa Bargeld y Mick Harvey, mientras que el aporte tímido de Ellis, sería el principal trampolín y conector entre este trabajo y los tiempos que más adelante vendrían. La importancia del álbum quedaría marcada a fuego por canciones como Loverman, Red Right Hand o la doble cara propuesta por las dos versiones de Do You Love Me?, entre otras.


Para 1994 Nick Cave & The Bad Seeds estaba compuesta por Nick Cave, Blixa Bargeld, Mick Harvey, Martyn P. Casey, Conway Savage y Thomas Wydler. Warren Ellis aportó violines pero no fue miembro oficial de la banda. Producido por Tony Cohen.




sábado, 30 de julio de 2016

Discos 70's: Siouxsie and the Banshees - The Scream


Hay discos debut que marcaron más que a la misma banda y generación, una escena. Un movimiento. Una manera de hacer música que ejercería una influencia posterior e inmediata tan grande, que solo restaba abrazar con la mejor de las ganas. Así fue el debut de Siouxsie and the Banshees, grupo liderado por la ya mediatica Siouxsie Sioux, quien en ese entonces era recordada por un incidente de connotación sexual en un programa de televisión, que tendría hasta sus amigos los Sex Pistols involucrados. Pero más allá de esto, como grupo eran reconocidos por sus excelentes y vibrantes actuaciones en directo, que dictaban musicalmente de las agrupaciones Punk de ese entonces, pero que en actitud sintonizaban fuertemente. Todo lo que significaba la banda por aquel entonces, vio frutos en un trabajo tan oscuro y demoledor como lo fue The Scream, un primer canto de cisne más cercano a los cuervos.

En este álbum podemos notar la increíble importancia sonora que imprimieron en cada nota que se escucha. No hay rellenos, ni perdidas de tiempo, al contrario, cada tesoro se traduce en segundos intimidantes y apasionantes de un Punk Rock destilado en complejidad minimalista. Ritmos envolventes, a la par con melodías armónicamente bulliciosas, todas encapsuladas en canciones abiertas a una experimentación al grano. Catalogado en su momento como Post-Punk, The Scream trasciende fronteras genéricas, siendo influencia absoluta de corrientes musicales tan dispares como el Rock Gótico, Darkwave, hasta Industrial, pues aquí las cartas se jugaron de manera abierta a todo tipo de tendencias, sin dejar de sonar como un todo. Así temas como Carcass, Jigsaw Feeling o Nicotine Stain se alzaron al instante como nuevos clásicos catalizadores de toda una nueva oleada que explotaría al tiempo después. El Punk se perfeccionaba y Siouxsie and The Banshees daban un salto gigantesco. 


Para 1978, Siouxsie and the Banshees estaba formado por Siouxsie Sioux, Kenny Morris, John McKay y Steven Severin. The Scream fue producido por Steve Lillywhite.




Discos 2000: Blonde Redhead - Melody of Certain Damaged Lemons


La definición exacta de una banda de culto según un blog llamado elbichoreactor07.blogspot.com sería algo así como "Una Banda que no trasciende del todo a pesar de la importancia de su música como fuerte influencia. Muchas veces son bandas que son mas recordadas por músicos y por medios especializados, que por el publico" Sabiendo esto, se me vienen a la mente diversos nombres como Eleven, Teenage Jesus & the Jerks o Suicide, entre muchos otros. Y siendo más actuales citaría a Blonde Redhead, agrupación de Rock alternativo que trasciende el mero hecho de profesar sonoridades familiarizadas con este género, siendo algo todavía más completo que grupos ligados a esta etiqueta. Catalogados como un trío innovador, algo así como los Sonic Youth de los nuevos tiempos (1993 para adelante), pienso que son algo distintos, pero se entiende la comparación. De entre sus discos, Melody of Certain Damaged Lemons es el que quizás puso mejor en la palestra, todo el potencial que Blonde Redhead posee como entidad difusora de originalidad.

Los pulsos interpretativos de una obra tan refinada e interesante como Melody of Certain Damaged Lemons, fueron lanzados el año 2000, como quinta placa de estudio de un grupo a portas de la grandeza y el equilibrio. Contando nuevamente con Guy Picciotto (Fugazi, Rites of Spring) y Ryan Hadlock en la producción, el trío desempolvó sus mejores formulas, dentro de un espacio preciso entre experimentación y buen sentido del resumen, dejando canciones que perfectamente pudieron durar más de 10 minutos, en una media que bordea los 5. Pues aquí la iluminación sonora parece ser entregada como una refinada síntesis de cambios de ritmos, sonoridades atípicas y una voz que funciona más como instrumento que como voz, todo en un lapsus integro pero certero de 40 minutos aproximadamente. Un salto a lo grande, que vendría a poner las cosas que hacía el grupo, en lo más alto de ese año, en cuanto a discos se trata.


Para este álbum Blonde Redhead estaba compuesto por Amedeo Pace, Kazu Makino y Simone Pace. Producido por Guy Picciotto y Ryan Hadlock.




miércoles, 27 de julio de 2016

Discos 60's: Tim Buckley - Goodbye and Hello


La década de los 60 nos dejó tantos cantantes de Folk, que parece una labor maratónica comenzar a enumerar cada uno de ellos. Con éxitos tan dispares y legados curiosos, los cuales terminaron por inmortalizar a algunos y olvidar a otros, muchos de estos yacen en una perspectiva constante entre lo que hicieron, y la tragedia de lo que pudieron haber logrado. Es el caso de Tim Buckley, músico ambicioso que se mudo a California, estado desde el cual desataría todo tipo de pasiones con una música misteriosa y la potencia viva de una voz en llamas. Si bien su debut homónimo logró llamar la atención, su segundo larga duración titulado Goodbye and Hello lo llevó al panteón de aquellas almas musicales ligadas a un gran atractivo artístico, pero una historia poco menos que frustrada.

Sus grandes dotes como compositor e intérprete, despertaron todo tipo de miradas impresionadas, a través de las cuales montaba un show por si mismo. Precisamente es en este álbum de 1967 donde podemos indagar mejor en la cualidad experimental que imprimía su música oscura y bulliciosamente cálida. Repleto de atmósferas sacudidas por la experiencia sicodélica de esos días, la que logró exprimir desde un campo más ligado al Folk que al Pop y el Rock, Goodbye and Hello apareció en escena como una sacudida de perspectivas ácidas y bizarras, alejada del mainstream para cobijarse en el umbral de las ferias y los pueblos. Como si fuera la vivencia de una gira por todo tipo de lugares tenuemente iluminados y de mala muerte, Tim se llenó los bolsillos de inmediatos admiradores, los cuales no tardaron en venerar su particular estilo musical.


Para 1967 Tim Buckley contó con músicos como Lee Underwood, Jim Fielder, entre muchos otros. Además de los productores Jerry Yester y Jac Holzman.




lunes, 25 de julio de 2016

Discos 90's: Fugazi - End Hits


Resumir a Fugazi como un simple acto de Post-Hardcore resulta un tanto alejado de la realidad en la que estuvo inmersa la banda durante sus años de actividad. Si bien pueden ser merecedores justos de esta chapa, fácilmente les queda chica. Entonces ¿Que fue Fugazi? Para conocer la respuesta no es necesario acudir a toda su discografía, un simple ejercicio al analizar sus dos últimas placas nos dan como resultado el argumento necesario para nuestra tesis. Y para esta ocasión quiero detenerme específicamente en su quinto álbum de estudio titulado End Hits, el cual apareció en el 1998, siendo uno de los grandes destacados de ese año, y por qué no, de esa década.

Si bien todos los discos de Fugazi proponen algo diferente, fue con Red Medicine de 1995 cuando las cosas sabiamente mutaron en algo tan propio como diverso, sin adquirir los clásicos elementos que terminar por hacer de un grupo, un acto comercial. Mucho más elaborado que este último fue End Hits en cuanto a búsqueda y experimentación, con tatas pausas y ritmos atípicos, generando más que simples canciones, un conjunto de sesiones en las que la agrupación de Washington desplegaron las melodías más memorables de su carrera. A un paso de la independencia del Punk, el dolor de cabeza que significa ahondar en el disco, resulta un tanto incomodo si no se tiene registro de haberlos escuchado con anterioridad, sin embargo para aquellos familiarizados con lo que significa Fugazi, es en End Hits donde encontramos su mayor declaración de Principios. Así y todo sería con The Argument cuando veríamos su obra definitiva.


Para 1998 la banda estaba compuesta por Joe Lally, Ian MacKaye, Brendan Canty y Guy Picciotto.



domingo, 24 de julio de 2016

Discos 80's: Sonic Youth - Sister


Hablar de Sonic Youth siempre resulta complejo. Su variada gama de direcciones musicales, los hace ser una banda rica en propuestas, pero totalmente inclasificable. No basta con ahondar en etiquetas como Noise o Indie para encasillarlos, puesto que gran parte de su discografia es un completo dolor de cabezas. Mucha experimentación ronda en su basto catálogo, sin embargo existen ciertas estrellas que se han encumbrado por sobe las demás, precisamente por poseer un factor que a largo plazo resulta determinante. Bajo esta premisa, yacen fuentes inagotables de inspiración como lo son los álbumes Goo, Dirty o Washing Machine. Pero quizás el que mejor rescata esa faceta a medio camino entre el ruido y la complejidad junto a sonidos más Pop y tradicionales es Sister.

Lanzado en el año 1987, es su cuarto larga duración. Un hito que desembarcó los mejores elementos de esos años tumultuosos marcados por la experimentación, el Noise y el disco Evol, en sincronía con los primeros aullidos de un Rock alternativo a portas de establecerse en los grandes sellos, y que dejaría como consagración el posterior Daydream Nation. Y es que Sonic Youth logró sintetizar de gran manera las constantes batallas musicales que significan sus composiciones, en un apartado mágico de momentos intensos y revolucionarios. De aquí salieron melodías inmortales, al son de una ética compositiva totalmente alejada de los clásicos estándares dispuestos por la industria y la música radial, siendo la actitud Punk un híbrido igual de trascendente que cualquier expresión artística de salón. 


La banda estaba compuesta en ese entonces por Thurston Moore, Kim Gordon, Lee Ranaldo y Steve Shelley, los cuales también se encargaron de la producción.



jueves, 8 de octubre de 2015

Discos 90's: PJ Harvey - Rid of Me (1993)


Island

El desastroso desaire juvenil que había llevado a la música subterránea y alternativa a finales de los años 80, por senderos repletos de una integridad brutal al borde del filo de lo existencial y primitivo, comenzaba a tornarse en una nueva oleada de colores y excesos de tolerancia sobreproducida liderados por el provecho que la industria y MTV sacó de estos. En esa misma vereda solo unos cuantos lograron sobrellevar la presión que significó la fama impuesta por los vicios del mercado, el cual terminó por generalizar toda propuesta cercana a un poco de experimentación en un solo saco tildado como alternativo. Por esos años en el Reino Unido, una joven pero decidida Polly Jean Harvey comenzaba a materializar una voz plagada de incertidumbres, miedos, placeres, existencialismo y áridas reflexiones sobre la búsqueda interna y externa de la sexualidad como medio de consciencia y liberación.

Luego de que la artista Inglesa sorprendiera al mundo con una directa y potente propuesta de Rock en su disco Dry de 1992, las cosas trascendieron en un conjunto de expresiones e ideas que en tan solo unos meses dieron cabida a Rid of Me, su segundo álbum de estudio. Mucho más crudo y sustancial que su predecesor, aquí las cosas parecen envolvernos con cada latido que la base compuesta por Steve Vaughan en bajo y Rob Ellis en batería, va desarrollando a partir de las rasgaduras provocadas por las punzantes y perturbadoras odiseas que la guitarra de Polly construye. Una manera raudal de sacudir los fantasmas internos que tanto parecieron acosar a la cantante por aquellos años. La brillante inmadurez musical que PJ Harvey presenta en Rid of Me crece a ritmos vertiginosos, alimentándose de cada espasmo sonoro y lírico, atrapándonos y hasta devorando nuestras posturas más objetivas. Y es que el disco es un torbellino de pasiones que parece difícil discernir sobre su carácter musical como disciplina; más bien al único consentimiento que se puede llegar con este trabajo es a través de lo emotivo. 

Demasiado íntimo pero ruidoso, términos que parecen no involucrarse de manera lógica en la música en general, aquí profesan el retrato más honesto de una persona inmersa en las evocadoras crisis existenciales de los años 20. Pero no es mero cliché sobre lo juvenil, pues la Inglesa parece una bestia abatida por las incontables experiencias que uno esperaría ver en una persona de mayor edad. Un universo, que al contrario de muchos de sus contemporáneos, sangraba bajo un directo océano de ruido. No es alternativo, o no está familiarizado del todo con el concepto que en esos años se profesaba, tal cual lo hizo Patti Smith en los años 70, cuando era encasillada bajo las redes del Punk, siendo que a todas luces su arte parecía más universal, y a la vez, fuera de todas las tendencias posibles. El verdadero significado de culto que tantos músicos han admirado, siendo constantemente Thom Yorke el más afectado por lo que ha hecho PJ Harvey en su carrera.


Si bien la gran mayoría de canciones que forman el álbum, van de la mano de la crudeza lírica de Polly, cada una representa un interminable desierto en busca de un oasis, cosa que puede llegar a saturar en un principio para los que no estén familiarizados con el disco. Aquí no hay concesiones, pues todo parece ir destinado al mismo frenético ritmo cardíaco, como si la Inglesa nos abriese la puerta para que podamos sumergirnos desde su propia existencia en los tormentos que significa la existencia misma. En ese pantanoso universo temas como Legs o Hook parecen ahogarnos una y otra vez, mientras que Me-Jane, Snake o la rabieta monumental de 50ft Queenie se estrellan de manera violenta, generando ciertos moretones auditivos que ni el más brutal de los Death Metal puede igualar. Eso es solo una exageración, pero es increíble como se puede sonar potente y duro sin recurrir a distorsiones tan graves ni efectos infernales. Aquí es solo una mujer y su guitarra arrancándote el corazón por la boca.

Rid of Me es un trabajo que irrumpió como una secuela perfecta para lo que Dry había mostrado un año antes. La producción a cargo de Steve Albini influyó demasiado en el resultado final del disco, siendo sus métodos de no inferencia (los cuales terminan por inferir de todos modos) el color indicado para que Polly armase un collage lleno de cambios climáticos y temperamentos masacrantes. Romanticismo en estado puro, con notas interpretadas de manera fuerte y repetitiva, bajo las cuales se esconde un diario de vida como en mucho tiempo el mundo de la música no ha visto.

Canciones para recién iniciados
Si bien el disco funciona a la perfección por su carácter general más que por lo particular, hay muestras claras del gran momento compositivo en el que se encontraba la Inglesa, y a la vez del potencial artístico que ya profesaba, siendo Man-Size la respuesta lógica a lo que haría dos años más tarde con To Bring You My Love. Mientras que otras como Rub 'Til It Bleeds funciona como una fiel carta de presentación al álbum. Por su lado joyas como Missed marcan esos oasis necesarios dentro del panorama general del disco, siendo una de las más cercanas canciones que compuso Polly Jean en esos años.


Canción esencial
Si hablamos de un tema que defina de manera concreta a Rid of Me, es la misma que da nombre al disco, tanto por ser una apertura colosal del trabajo en sí, como por el carácter trascendente que ha alcanzado como composición, siendo la misa perfecta dentro de muchos conciertos que la Inglesa daría más adelante.



Integrantes:
PJ Harvey: Voz, guitarra, órgano, chelo, violín.
Steve Vaughan: Bajo.
Rob Ellis: Batería, percusion, voces.

Producido por: Steve Albini

Tracklist:
01. Rid of Me
02. Missed
03. Legs
04. Rub 'Til It Bleeds
05. Hook
06. Man-Size Sextet
07. Highway 61 Revisited (Bob Dylan Cover)
08. 50ft Queenie
09. Yuri-G
10. Man-Size
11. Dry
12. Me-Jane
13. Snake
14. Ecstasy






lunes, 14 de septiembre de 2015

Discos 90's: Massive Attack - Mezzanine (1998)


Circa - Virgin

Hablar de la importancia que significó Massive Attack en el panorama musical del Reino Unido, es sin duda una de las tareas menos estudiadas por los tantos fanáticos que abundan en los noventa, en gran medida porque la música que hacían los de Bristol estaba fuertemente eclipsada por los movimientos más Pop y guitarreros que por esos años se dieron en la isla. No por esto su influencia fue menos decisiva para los sonidos subterráneos más especializados en la electrónica y el sampleo como base musical, obviando los aspectos bailables que por esos años dominaban los circuitos nocturnos como los Clubes o las discos. Pero hubo un momento en que los ojos se depositaron definitivamente en Massive Attack, cuando en el año 1998 y luego de dos trabajos como Blue Lines y Protection, lanzarán al mundo Mezzanine.

Encasillados en el extraño mundo del Trip Hop, Robert Del Naja, Grant Marshall y Andy Vowles decidieron dar un vuelco a su estética sonora, alejándose de los en aquel entonces icónicos sampleos que llevaba a cabo el colectivo en base a música principalmente de raíces negras, para experimentar con sonidos más densos y oscuros. Si bien Endtroducing... de DJ Shadow abrió bastante el mercado dos años antes, gracias a su manera desventurada y experimental de tomar los samples y el Rap, el tercer larga duración de los de Bristol llevó este ideal a las masas. Las guitarras distorsionadas fueron uno de los puntos decisivos para que Mezzanine alcanzara potentes climax, tenuemente iluminados por lo etéreo de sus arreglos ambientales que encajaron de manera perfecta con las tantas voces que pasaron por el álbum, las cuales son precisamente uno de los puntos más sobresalientes del disco. Aquí todo parece escogido de manera minuciosa por 3D y Daddy G, quienes quisieron explorar por todo tipo de cambios cercanos al ruido y la delicadeza, a través de un casting equilibrado y sincronizado. Y a pesar de que el propio Mush no estuviese demasiado de acuerdo con la dirección que Massive Attack estaba tomando (dejando el grupo luego de la publicación del álbum) las cosas parecieron funcionar notablemente.

Si bien el disco sigue con la tradición de samplear numerosas canciones para dar forma al esqueleto principal del trabajo (10:15 Satuday Night de The Cure, I Found A Reason de The Velvet Underground), los aportes instrumentales adquieren total relevancia, siendo en muchos casos los que impulsan los cambios más directos de las canciones. Otro punto a destacar son las colaboraciones vocales que dan registro de sus propias cualidades, sin desviar la principal atención del disco. Entre las más destacadas se encuentra la de Horace Andy, un importante cantante Jamaicano que hace su aporte en Angel, Man Next Door y (Exchange) o Elizabeth Fraser de Cocteau Twins la cual interpreta Teardrop, Black Milk y Group Four, mientras que una desconocida joven de Sheffield llamada Sara Jay hace lo suyo en Dissolved Girl.

Mezzanine fue el disco que en definitiva llevaría a Massive Attack a la consagración, siendo estos junto a Portishead los grupos más relevantes de toda la escena de Bristol que se comenzó a gestar a finales de los 80 y que más tarde pasaría a la historia por su particular sonido denominado Trip Hop. A su manera sirvió como puerta de entrada para que otros trabajos de similar índole, pasasen a una segunda revisión, muchos de estos casos influencias absolutas de los mismos miembros del grupo.



Canciones para recién iniciados: Hay discos que mantienen su buen nivel por ciertas canciones en particular, mientras que otros funcionan como un conjunto de composiciones lineales. Mezzanine toma partido de ambos bandos, siendo Dissolved Girl e Inertia Creeps temas en los que se observa claramente la esencia del sonido del álbum, funcionando a la vez como buenas introducciones para el universo en el que se encuentran. Si hablamos de transición entre los trabajos anteriores y éste, Risingson cumple cabalmente con esto.

Canción esencial: Si bien Mezzanine fue todo un golpe para la industria de ese tiempo, la canción Teardrop es la que mejor ha conservado la importancia del trabajo, siendo la cara visible no solo del disco, si no de la banda en sí. Ya es un clásico.



Integrantes:
Robert Del Naja "3D": Voces, teclados, samples, arreglos, producción, etc.
Grant Marshall "Daddy G": Voces, teclados, samples, arreglos, producción, etc.
Andrew Vowles "Mush": Teclados, samples, arreglos, producción, etc.

Producido por: Neil Davidge, Massive Attack.

Tracklist:
01. Angel
02. Risingson
03. Teardrop
04. Inertia Creeps
05. Exchange
06. Dissolved Girl
07. Man Next Door
08. Black Milk
09. Mezzanine
10. Group Four
11. (Exchange)






viernes, 10 de abril de 2015

Discos 80's: Talking Heads - Remain In Light (1980)

Sire Records

Hay bandas que tardan toda su carrera en concebir discos maduros que representen fiel y equilibradamente, lo que han tratado de mostrar y plasmar durante muchos años, pero ese no es el caso de todas, pues hay algunas que parecen haber nacido bajo esa primicia y al lanzar nuevo material discográfico, no hacen otra cosa más que ampliar su espectro musical, dándose el lujo a veces de remontar épocas de aprendizaje para volver a llegar al punto máximo de madurez musical. Uno de los grupos que responde adecuadamente es Talking Heads, agrupación expuesta a la contracultura Punk de los setenta, que reinventó de cierto el modo el riesgo dentro de los límites propios de la música.

Las cargas emocionales tocaron a la puerta de los Talking Heads luego de que finalizaran la gira de su anterior disco Fear of Music, álbum que les había llevado demasiado lejos, pero que había generado ciertas rencillas, especialmente por la creciente popularidad de David Byrne, el cual hacía y deshacía en la banda. Tina Weymouth y Chris Frantz decidieron tomar un poco de distancia para reflexionar sobre el grupo y su matrimonio, cosa que terminó por acercar a ambos a la música Africana cuando estos estuvieron en Jamaica y se vieron intrigados por las secciones rítmicas de Sly and Robbie. Bahamas fue el lugar en donde los cuatro integrantes decidieron grabar el nuevo disco, junto a Brian Eno quién en un principio estaba reacio a trabajar con ellos, pero que se mostró fascinado por la dirección musical que la banda estaba tomando.
Si bien los Talking Heads siempre tuvieron una muy buena acogida por parte de la crítica especializada, fue con Remain In Light cuando se establecieron como una de las bandas más importantes e la escena mundial, tanto por la enorme influencia que ejercían como colectivo luego de este disco (en vivo eran aproximadamente nueve músicos) como por la enorme semilla que plantaron como visionarios de lo que vendría en la década de los 80, pues Remain In Light, más allá de ser un disco de estructuras densas y ritmos vertiginosos, cuenta con la particularidad de contar con Samples, cosa que para ese entonces era poco habitual en grupos de Rock. Del Punk y el New Wave, hasta el Funk y un Rap primitivo, todo desde la constante rítmica de caracter Africano, es lo que este gran disco ofrece y que se ha transformado como el disco más clásico por excelencia de los Talking Heads.


Canciones para recién iniciados: Si bien el disco por completo representa todo un viaje, lleno de acertijos paranoicos y vivencias de otros tiempos, hay ciertas canciones que establecieron patrones más certeros, como si se tratasen de grandes ciudades dentro del camino a recorrer. Así Crosseyed and Painless montó las direcciones más obvias al hablar de los Talking Heads en vivo, esos mismos que grabarían en directo Stop Making Sense, uno de los mejores discos en vivo de la historia. También está Listening Wind, un imaginario templado de una noche calurosa en el antiguo Egipto, que en su lentitud y sonidos que se desvanecen, va marcando los pasos de una de las canciones más disfrutables del álbum.

Canción esencial: Puede que Once in a Lifetime sea la canción más conocida del disco, quizás de la banda por los años ochenta y perfectamente serviría como canción para recién iniciados, pero su importancia trasciende mucho más allá, pues a pesar de que nos pueda aparecer en todo tipo de compilados de época, es un tema que nunca aburre, que siempre te puede sorprender, la hayas escuchado mil veces o solo una, el impacto será casi el mismo. Once in a Lifetime es Talking Heads en estado de gracia, sincronía perfecta entre un single radial y el sonido ambicioso de Remain In light.

Integrantes:

David Byrne: Voz, Guitarras, Bajo, Arreglos vocales, Teclados, Percusión.
Tina Weymouth: Bajo, Teclados, Percusión, Segunda voz.
Chris Frantz: Batería, Percusión, Tecaldos, Segunda voz
Jerry Harrison: Guitarras, Teclados, Segunda voz.

Producido po: Brian Eno




Tracklist:
01. Born Under Punches (The Heat Goes On)
02. Crosseyed and Painless (Ver video aquí)
03. The Great Curve
04. Once In a Lifetime (Ver video aquí)
05. Houses in Motion (Ver video aquí)
06. Seen and Not Seen
07. Listeting World
08.  The Overload


martes, 24 de marzo de 2015

Discos 70's: The Stooges - Fun House (1970)

Elektra Records

Cuando la sicodelia Punk de su disco debut, se transformó en una incontenible aplanadora de salvajismo y Rock & Roll de Garage, nació este segundo álbum de una de las bandas más temidas y extrañas que pudiera existir por aquel entonces. Lo suyo no era la vanguardia de The Velvet Underground ni las revueltas sociales de MC5, más bien era la esencia pura de lo que hoy se entiende como provocación; La distorsión musical en la imposición misma del sonido más purista del Rock, ese que poco a poco se iba perdiendo en medio de los berrinches existenciales y los excesos. Entonces The Stooges se transformó en algo más que la versión Punk de The Doors.

The Stooges - Fun House (1970, Elektra Records)

Todo tipo de nombres importantes en la música han mostrado su aprecio por el segundo disco de los Stooges, desde Jack White hasta Joey Ramone, todos coinciden en que el registro más realista en cuanto a las actuaciones crudas y directas que la banda presentaba en sus shows, se encuentra en este Fun House, un disco que no presenta esquemas algunos, en cuanto a evoluciones y maduración por sobre su disco debut, al contrario, se centra completamente en sonar mucho más simple y contundente, sin mucha producción, algo que en su momento desencanto a la crítica "especializada" pero que atrajo la mirada de una juventud, que deseaba expresar de manea inmediata toda la frustración que sentían, tanto en la música como en la vida, pues la guerra de Vietnam todavía estaba presente en el ánimo del país y la contracultura se había vendido a los paradigmas pacifistas de los Hippies. Iggy Pop y compañía eran todo lo contrario, eran mucho más sucios y revoltosos.
El disco era una muestra visceral de canciones punzantes y peligrosas, partiendo por Down On the Street que comenzaba a mostrar ya los dotes de locura que ya son tan icónicos en Iggy Pop. Así T.V. Eye espantaba a los espectadores más pasivos, dejándolos pegados en el techo con ese comienzo poderoso que da la banda en medio de los gritos histéricos de Iggy. A pesar de que el disco paso desapercibido por la prensa y las listas, los shows comenzaron a repletarse cada vez más, llegando a generar una de las postales más recurrentes ya en la música Rock, cuando Iggy Pop se lanzaba al público en reiteradas ocasiones, siendo sujetado por este; algo que ya es habitual pero que en aquel entonces fue bastante impactante. A pesar de que las cosas se salieron de control cuando la banda comenzó a experimentar un fuerte consumo de drogas, siendo desvinculada de Elecktra Records, su casa discográfica por aquel entonces, la creciente amistad entre Iggy y David Bowie los llevará un peldaño más allá. El resto ya es historia, o pudo ser historia, depende de donde se le mire.


Canciones para recién iniciados: En la discografia de The Stooges no encontramos verdaderos hits, pero hay algunos temas como I Wanna Be Your Dog o Search and Destroy que son parte fundamental del Rock más marginal, así No Fun fue el punto de quiebre del Punk en manos de los Sex Pistols, pero este Fun House tiene potentes muetsras del sonido más desenfrenado de la banda. Ahí nacen dos de las canciones más veneradas de la banda de Detroit, como Loose o la ya mencionada anteriormente T.V. Eye.

Canción esencial: Si hablamos de canción esencial, aquí todas cumplen esa categoría, desde el Blues mal logrado de Fun House hasta la aguerrida T.V. Eye, pero la que mejor personifica el espíritu de la banda, según mi humilde opinión es 1970. Un tema que nos hace un llamado radical para que la pasemos bien, un poco distorsionado, pero no importa, uno ve cómo se lo toma. 1970 es de esos temas que crece con cada reproducción, la que perfectamente sirve como puntapié para entender lo que más tarde se llamaría el sonido Punk.

Integrantes:

Iggy Pop: Voz

Ron Asheton: Guitarra
                 
Dave Alexander: Bajo
                 
Scott Asheton: Batería
                 
 Invitado especial: Steve Mackay: Saxo

Producido por: Don Gallucci



Tracklist
01. Down on the Street
02. Loose (Ver video aquí)
03. T.V Eye (Ver video aquí)
04. Dirt
05. 1970 (Ver video aquí)
06. Fun House
07. L.A. Blues






martes, 3 de marzo de 2015

Discos 80's: Jane´s Addiction – Nothing’s Shocking (1988)

Warner Bros. Records

Discos esenciales. Una pequeña sección semanal, en la que hablaremos de alguno de esos tantos álbumes que, por algún motivo han repercutido, tanto en la historia de la música como en nuestras vidas personales. Esos discos que tienen tanto que contar, ya sea a través de sus canciones como por su contexto, las sobre lecturas, entre muchas otras cosas más. Cabe destacar que estos discos, generalmente superan los 10 años de vida, así que difícilmente encontraremos algún ejemplar del año 2006 para delante, aunque siempre hay excepciones, uno nunca sabe.


Si bien la escena de Los Angeles en lo musical a finales de los años 80, estaba replete de bandas melenudas que sacudían sus frondosas cabelleras al aire al ritmo de baladas y pegajosas canciones de un Pop Hard Rockero y Heavy Metal, muchas bandas dictaban de esas modas para llevar a cabo propuestas mucho más radicales y alternativas y he ahí el caso de Jane’s Addiction, la banda más importante surgida por aquel entonces que llevó a terreno, todo lo que significaría ser una banda de Rock Alternativo, sentando precedentes para lo que se vendría en la década siguiente. Integrada por Perry Farrell y Eric Avery, sumados a Dave Navarro y Stephen Perkins, el grupo consiguió rápidamente la atención de los medios y las discográficas que se los pelearon con tan solo unos meses de formados, siendo Warner la que triunfaría y con la que lanzarían su disco Nothing’s Shocking.
Las adicciones siempre fueron un caldo importante a la hora de entender a la banda, lo que provocó desde un comienzo todo tipo de diferencias entre sus integrantes, especialmente entre Farrell y Avery, pero también fue una fuente de inspiración bastante importante a la hora de entender un disco tan salvaje y oscuro como lo es este Nothing’s Shocking. Con claras referencias al sadomasoquismo, el sexo, las drogas, el verano y la cultura imperante por aquellos lados, Jane’s Addiction se inscribiría como una de las bandas con más potencial entre las existentes en Estados Unidos, pues a pesar de que las ventas en un comienzo marcharon lentamente, no tardaría mucho tiempo en explotar el disco, especialmente por sus atrevidas presentaciones y extensas giras, las que servirían como semilla para los dos hitos más importantes de la banda, su disco Ritual de lo Habitual y la formación de Lollapalooza. 

Canciones para recién iniciados: Más allá de que el disco no sea demasiado comercial, de igual manera podemos encontrar verdaderas joyas radiales que ya son de conocimiento colectivo en el mundo más alterativo como Mountain Song y Jane Says, dos de las canciones más tocadas y escuchadas de la banda. La primera de un carácter mucho más Rockero y ruidoso, la segunda toda una canción Hawaiana de fogata.

Canción esencial: Entre las numerosas alternativas sonoras que podemos encontrar, destaca la que da forma y conceptualiza de mejor manera el espíritu o la esencia del disco, que en este caso es Ted, Just Admit it. Una pausada canción, con una línea de bajo de carácter sensual, que recoge todo tipo de progresiones cargadas a una lírica bastante sexual y explicita. Una canción animal que poco a poco comienza a mostrar el carácter más violento de la banda, a la vez que desenfunda un ya clásico “Sex is violence” que no debe faltar en ningún concierto del grupo.


Integrantes:

Dave Navarro: Guitarra acústica/ Guitarra eléctrica

Perry Farrell: Voz

Eric Avery: Bajo / Guitarra acústica

Stephen Perkins: Batería / Percusión

Producido por: Dave Jerden y Perry Farrell















Tracklist:
01. Up the Beach
02. Ocean Size (Ver video aquí)
03. Had a Dad
04. Ted, Just Admit it
05. Standing in the Shower
06. Summertime Rolls
07. Mountain Song (Ver video aquí)
08. Idiots Rule
09. Jane Says (Ver video en vivo aquí)
10. Thank you Boys
11.  Pig’s in Zen


sábado, 11 de octubre de 2014

Discos 90's: Jeff Buckley - Grace (1994)


Nombre: Grace

Intérprete: Jeff Buckley

Año: 1994

Columbia Records


Citando a una frase de una canción de una mala película de Rock, And we all die Young…ese pareciese ser la tónica maldita de las grandes luces universales que de un momento a otro pasan a ser memoria extinta de un futuro prometedor. Las cosas no cambian del todo, la muerte persigue aquellas almas pasionalmente radicales de diversas maneras, y entre estas, las drogas, la autodestrucción, los accidentes, el fracaso, el suicidio, las enfermedades, todas y cada una de estas tumbaron las esperanzas jóvenes de un mundo que ha vivido ilimitadamente por estas, y en uno de los pilares fundamentales de la música moderna aparecen obras atemporales, atormentadas, llenas de una sensibilidad paranoica casi de tragedia griega que resisten el paso de los años de una manera casi aterradora. Entre ruidos y sables, entre pomposidades y trovas que repiten una y otra vez las mismas palabras, aparece Jeff Buckley, una crónica anunciada de un trágico desenlace que afortunadamente alcanzó a dejarnos la gran obra maestra de los últimos 20 años. Ninguna se le parece, ninguna si quiera le toca los talones del pie, Grace es único y para siempre.


De una descendencia atemporal legada de su padre Tim Buckley, el cual fue una figura ausente desde los comienzos hasta su temprana muerte, es cómo podemos llegar a comprender de cierta forma esa sensibilidad artística de Jeff, una ausencia que fue más presencia que ausencia, la constante búsqueda que nos llevó a admirar los primeros tiernos sonidos que ensordecen con el pasar de los segundos a todo aquel que no sabe que mierda está escuchando, pues Mojo Pin hasta el día no alcanzamos a comprenderla del todo, pareciese ser la canción más caóticamente suave que exista, la que puede llegar a hacernos tomar el disco y lanzarlo lejos pero nada de eso sucede, uno no puede adelantarla, ya que los sonidos se te meten como somnífero por los oídos hasta llegar a ciertos climax que te sacuden en velocidad y fuerza; Un mejor inicio impensado, como el paso de Mojo Pin hasta el santo grial del rock and roll representado con todo lo que puede llegar a significar esto, pues nos comemos el segundo track llamado Grace como si te obligasen a devorar un montón de ají, y esa es la gracia de Grace, es puro fuego, pura sensualidad que nos quema como lava ardiendo, es como hacer el amor, todo un proceso que desemboca en el mejor de los orgasmos musicales que he escuchado en mi vida; ese grito quema, es eterno, te hace volver y volver a él, una y otra vez, nunca termina por cansarnos, podemos buscar todo tipo de gritos, más viejos, más nuevos pero siempre volveremos a él, de este nos enamoramos. Last Goodbye, una canción de amor y desamor ampliamente alabada por todo tipo de músicos, un momento especial para el que fuese el guitarrista de Suede en sus primeros dos discos, haciendo mención a que podía tocar Last Goodbye en su guitarra todos los días, pues lo hacía feliz y en todo sentido, una canción que crece y crece con cada escuchada es esta hermosa balada que tiene momentos y momentazos.

De aquí en adelante quizás comience lo mejor del disco, la mejor mitad de un disco concebida en los años 90, partiendo con Licac Wine, el primer cover del disco, una desnudez artística que llega a dar escalofríos, haciendo gala de lo mejor que tenía que mostrar: su voz. Un momento de recogimiento acostado en la cama antes de salir a la dura realidad de la calle con So Real, el querer recuperar algo perdido, el querer volcar momentos de ira y ternura sobre un posible amor que estamos perdiendo. Ampliamente recomendada para aquellos que estén a tan solo unos pasos de que el corazón se les rompa, esta canción no les ayudará, pero les hará entender mejor que no son las únicas personas que pasaron por esto. So Real se vuelve acida, agria, cada momento suele ser un torbellino de emociones encontradas que no hacen más que querer mandar todo a la mierda, si es que estamos en la situación que describí hace unos instantes. Hallelujah es la siguiente, ¿les suena? La vieja canción de Leonard Cohen reinterpretada unas millones de veces por todo tipo de artistas desde un viejo conocido John Cale, hasta en la película Shrek, pero la versión de aquí es tétrica, como de réquiem que de a poco va encontrando el camino, como el paso de la hostilidad terrenal hasta el reino de los cielos, sea quien sea el que viva allí, la cosa ya no es religiosa, no importa, pero de todas maneras los sonidos más bellos del mundo existen y están aquí, una canción que puede llegar a emocionar hasta al más duro seguidor de Mayhem, es una tonada rompecorazones que desnuda los rincones más recónditos de nuestra existencia y los hace florecer como una incontable llovizna de redención, solo basta entregarse, no sirve poner oreja, si no el alma entera y es que esta versión de Hallelujah llega a ser una de las canciones inmortales de la historia de la humanidad, a ese extremo, al que no le llega no merece llamarse humano.


De toda esta parafernalia Hallelujesca aparece Lover, you should come over, la favorita de quizás muchos fanáticos de Jeff. ¿Quién no se la ha dedicado a la persona que ama? Un poco de lo mismo de So Real pero de una manera totalmente distinta, entregándonos frases para el oro como “Demasiado joven para aguantar y demasiado viejo solo para liberarme y correr” que se alimentan de una base musical que saca lágrimas y una voz que no hace otra cosa más que arrancarte el corazón. Una balada melancólica, cebollera pero de un universo completamente Shakesperiano, si alguna vez han pasado por cosas como las que menciona la canción. Todo les puede sonar demasiado cliché pero es que si no han escuchado el final, con esa guitarra que suena tan punzante justo al instante en que la catarsis de la canción se hace presente, es porque no saben nada. Un momento de descanso y reencuentro espiritual más que personal con Corpus Christi Carol que toma una vieja canción tradicional inglesa para darle un giro casi de mundo maravilloso que puede sonar en cualquier velada espiritual. Ese momento llega a su fin cuando nuevamente aparece la bestia, con más fuego e ira que nunca, pues Eternal Fire como su nombre lo dice te entrega una de las muestras más grande de cómo una canción de Rock debe sonar para ser lo bastantemente eterna, con gritos y gritos, poder y pocas pausas nos dejan pegados al techo con ganas de decir “Yeah bitch!”. A medida de que la canción se va tornando demasiado peligrosa, dejando como monigotes a los Guns and Roses y su peligrosidad, un hombre en llamas es lo que aparece y nos devora musicalmente, Eternal Fire es una puta canción de Rock, eso es lo que es y será, una pisca del infierno para luego dar paso al Jeff Buckley más habitual pero que suena mucho más oscuro que antes, casi enigmático, como de libro de Aleister Crowley, una canción que probablemente hubiese querido escribir Jimmy Page, fans de Jeff al igual que Plant pero a pesar de la onda mística que Led Zeppelin pudiese haberle puesto llevándola de seguro a la inmortalidad, Jeff busca todo lo contrario, como una provocación Punk espiritual, llena de matices, momentos que chocan pero que se mantiene a través de los susurros que terminan por dejarnos tumbados en la cama, y sabiendo que en cualquier momento puede comenzar a sonar Mojo Pin otra vez completando el circulo de canciones más ambiciosas que un artista nos haya entregado en los últimos 20 años y por qué no e la historia de la música.

Jeff Buckley como muchos de ustedes deben saber falleció 3 años más tarde en el rio Wolf en Tennessee, a la altura de Memphis, lugar donde iba a grabar su segundo álbum de estudio. Fue encontrado ahogado 5 días después. Una de las tragedias más grandes de la música, Jeff cumplia con todos los requisitos para llegar a transformarse en uno de los músicos más grandes, tenía actitud, tenía grandes canciones, hacía grandes interpretaciones, pues tomaba covers y los adecuaba a si mismo transformándolos en testimonios de su propia persona, cosa que solo los grandes músicos pueden hacer. Afortunadamente nos dejó un puñado de presentaciones ya rescatadas y compiladas en todo tipo de discos y DVDs, además de su excelentísimo disco Grace del año 1994 que este 2014 cumple 20 años. 20 años de que el mundo conociera a una de las mejores voces de la historia. Grace es eterno, Grace es inmortal, la gran obra del cielo y el infierno, aquí, en la tierra. Más punk que los Punk, más artista que los artistas, más místico que los místicos, Jeff Buckley era todo y nada de esto al mismo tiempo, renegaba de las cosas mundanas pero era un amante de la diversidad, una figura por si misma que nunca alcanzó el estrellato máximo simplemente porque él no lo quiso. En la simpleza está todo.


Tracklist
01. Mojo Pin
02. Grace
03. Last Goodbye
04. Lilac Wine
05. So Real
06. Hallelujah
07. Lover, You Should Come Over
08. Corpus Christi Carol
09. Eternal Fire
10. Dream Brother



Otros discos que cumplen decadas

Keane – Hope & Fears (2004)
Kasabian – Kasabian (2004)
Hole – Live Through This (1994)
Pulp – His n Hers (1994)
Muddy Waters – Folk Singer (1964)
Stone Temple Pilots – Purple (1994)
Depeche Mode – Some Great Reward (1984)
Jackson Browne – Late For the Sky (1974)
Iron Maiden – Powerslave (1984)
Tom Waits – The Heart of Saturday Night (1974)
Bathory – Bathory (1984)
Eric Clapton – 461 Ocean Boulevard (1974)
Eurythmics - Touch (1984)
Echo & the Bunnymen – Ocean Rain (1984)
The Libertines – The Libertines (2004)