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martes, 24 de mayo de 2016

Discos: Del 14 de mayo al 20 de mayo


Repasando lo que fue la semana pasada en materia de discos, podemos llegar a la conclusión que mayo del 2016 ha sido un excelente mes para presentar nueva música. Si bien las cosas quizás no se equiparen a esos días en los que James Blake, Radiohead o Anohni, entre otros, generaron ruido con sus nuevos trabajos, de todas maneras seguimos saboreando cuanta cosa nueva venga. Hay que estar con los ojos y oídos bien abiertos a lo que apareció entre el 14 y el 20 de mayo. Aquí algunos álbumes lanzados por esas fechas.



Ana Popović - Trilogy
(Blues, R&B, Soul, Rock)
La cantante y guitarrista de origen Serbio, vuelve a la carga con un disco totalmente ambicioso. La ya experimentada compositora se une diversos productores para entregarnos no uno, si no tres discos. Cada uno titulado "Morning", "Mid-Day" y "Midnight", los cuales no hacen otra cosa más que pasearse por las diversas inspiraciones que acompañan a la Blusera durante el día. Trilogy de Ana Popović es una parada imperdible.







Bob Dylan - Fallen Angels
(Classic Pop, Swing)
El segundo disco de Bob Dylan reinterpretando a Frank Sinatra parece ser más de lo mismo, pero con unos cuantos minutos avanzando, podemos presenciar que el tipo de canciones escogidas en esta ocasión, carecer de temporalidad, como si el mismo Dylan hubiese querido transportarnos a diversas épocas, según cada canción. Mucho menos estático que Shadows In the Night, este Fallen Angels parece ser más que nada un regalo para él mismo.






Eric Clapton - I Still Do
(Rock, Blues)
Tal parece que I Still Do, el disco número 22 de Eric Clapton como solista, será el último. Sea cierto o no, lo que podemos ver en este nuevo trabajo del Inglés más bien viene a reafirmar lo que ha hecho Clapton toda su vida: Amar el Blues. Así, entre composiciones propias y otras que no son de su autoría (y junto al legendario productor Glyn Johns) el álbum no hace otra cosa más que entregarnos buenas canciones, al estilo de Slowhand. 







Pantha Du Prince - The Triad
(Electronic, Minimal Techno, House)
Vamos por parte. El venerado productor Alemán de música electrónica no lanzaba disco en solitario desde hace seis años. Las apuestas estaban hechas y sí, en favor de todos los pronósticos Pantha Du Prince vuelve con un inspirado disco, que recoge los aspectos más minimalistas de su carrera, y los pasa por un imaginario tan evocativo como cualquier viaje por los lugares más sorprendentes de la tierra. Así es The Triad.







Richard Ashcroft  -These People
(Alternative Rock)
El regreso a las pistas del siempre importante hombre de The Verve, trae consigo el que quizás sea su álbum más simple y a la vez parafernálico. These People recoge quizás demasiados elementos de su proyecto United Nations of Sound, y a la vez intenta volver a los esquemas de su carrera en solitario, lo que en definitiva hace que este disco carezca de lo que mejor sabe hacer: escribir canciones. 








The So So Glos - Kamikaze
(Punk Rock, Indie)
La formula de The So So Glos, banda Neoyorquina de Punk independiente si así le podemos llamar, hizo erupción con su tremendo disco Blowout del 2013. Tres años más tarde entregan Kamikaze, el que tal parece ser un registro igual de intenso que su antecesor, teniendo canciones que fácilmente serán cantadas en sus conciertos, sin embargo representa una madurez que tarde o temprano los iba a alcanzar. 






Marissa Nadler - Strangers
(Alternative Rock, Folk, Gothic)
La cantante Marissa Nadler esconde en su propuesta tildada de Folk, un infinito de obsesiones que irrumpieron con fuerza en su carrera con July de 2014. Siguiendo con esa lógica, Strangers representa un avance mucho más oscuro y hasta desolador, en comparación con los pasajes más soñadores y perpetuos de su anterior disco. Un álbum tan interesante como tradicional, que encuentra espacio en la siempre linea evolutiva de su propuesta, por momentos más Rock. 








Car Seat Headrest - Teens of Denial
(Alternative Rock, Indie)
Me cuesta un poco definir lo que hace Car Seat Headrest. Parece ser una simple banda de Indie, pero a ratos desmonta un imaginario mucho más profundo que la simpleza de sus pares. No es música feliz y así y todo, te deja con una sonrisa. Para muchos, es la banda que necesitan para ser acompañados. Teens of Denial parece ser una extensión de Teens of Style, pero con mucho más espacio a la experimentación.









Saosin - Along the Shadow
(Post-Hardcore, Emo)
El cambio de mando en Saosin parece no haber alterado el producto final. Anthony Green (Cirva Survive) regresa a la banda que fundó y que dejó el 2004, siendo el catalizador principal en el regreso de los de California, ante la ausencia de Justin Shekoski y Cove Reber. Along the Shadow suena como una banda nueva y fresca, a su vez respetando su propio legado sin dejar de lado los elementos más clásicos. 

Escuchar aquí




Canción del día n°159 Bob Dylan - Jokerman




Para el año 1983, Bob Dylan venía de una polémica etapa basada en su descubrimiento tardío sobre el cristianismo y las consecuencias musicales que esto le trajo. Tres discos (Slow Train Coming, Saved y Shot of Love) de los cuales se desprenden poderosas declaraciones de fe y desechables piezas por igual, siendo aproximadamente cuatro años en que el mundo cambió por completo. Desde muertes hasta problemas legales, aparte de las bajas ventas de sus dos últimos discos, todo esto y más hicieron que el cantante diera un vuelco. De ahí nació Infidels, un trabajo lanzado en el año 1983 y que trajo consigo a un Dylan más interesado en los aspectos modernos del mundo, tanto musicales como sociales. De esos días y celebrando su cumpleaños número 42, aparece la canción del día con Bob Dylan y Jokerman.





Título: Jokerman 
Intérprete: Bob Dylan 
Álbum: Infidels
Año: 1983




lunes, 7 de marzo de 2016

Mordiscos News: Bob Dylan lanzará nuevo álbum


Si bien el año pasado ya tuvimos un trabajo de Bob Dylan titulado Shadows in the Night, el cual contenía íntegramente covers de Frank Sinatra, la maquinaria no parece estancarse y nuevamente el músico lanzará un álbum de covers. Titulado Fallen Angels, este nuevo disco seguirá con las andanzas de 2015, aunque no tenemos mayor detalle sobre el material escogido para esta ocasión. Junto con este nuevo trabajo, vendrá una gira por USA que será la encargada de mostrar los nuevos-viejos ritmos que el cantante llevará a cabo en este nuevo registro de estudio, que saldrá el próximo 20 de mayo,a  portas de cumplir 75 años. Ojala se de una vuelta por estos lados.








sábado, 5 de septiembre de 2015

Un viaje por The Beatles, Bob Dylan y la marihuana


Situándonos a mediados de la década de los 60, en donde la subcultura comenzaba a hacer estragos en la juventud menos artística, cuatro jóvenes de Liverpool decidieron darle un giro a su carrera que a esas alturas comenzaba a transformarse en mero cliché de época. Dejando atrás las películas despreocupadas, avanzaron por la lógica decisión de hacer madurar su sonido. Allí quedó Rubber Soul como uno de los álbumes más certeros y logrados de su discografía. Pero lejos de continuar su sendero, Paul, George, Ringo y John decidieron jugar a cambiar las cosas a su manera.


Corría abril del año 1964 y mucho antes del cambio, The Beatles jugaba a ser el fenómeno de masas más importante de la década. Un perfecto equivalente a lo que significó Elvis en la década anterior, estos cuatro jóvenes vestidos de trajes, cabello largo y aplastado, un sentido del humor bastante Inglés y una vocación tremenda por crear himnos Pop tan pegajosos, preparaban lo que sería su nueva placa. A Hard Day's Night había sido todo un bombazo, tanto por su cantidad impresionante de canciones que quedarían marcadas a fuego en la posterioridad como por ser el primer trabajo completamente original, pero las cosas se veían un poco oscuras. Créanlo o no, la banda se estaba desmoronando creativamente, tanto por el cansancio de las giras como por el esfuerzo que les significó haber hecho A Hard Day's Night. Mientras que en Estados Unidos un joven Bob Dylan, el cual comenzaba a sentir el peso de la fama, tanto por su popularidad mesiánica impulsada por el carácter político que se le habían dado a sus canciones -canciones protesta- como por el derroche de composiciones que le estaba abriendo camino en si mismo, comenzaba a virar su dirección hacía una linea editorial mucho más abierta y menos selecta. Dylan al contrario de The Beatles, pasaba por un momento creativo demasiado grande, lo cual en cierto sentido comenzaba a alejarlo del clásico estilo con el que se había hecho conocido para establecerse con algo más provocativo y ruidoso.

Estos dos gigantes, Estadounidense e Ingleses, dominaban el mundo a su manera, siendo ambos referentes de los dos lados de una moneda. Así y todo, sin nada en común mas que el hecho de respirar música, ambos frentes coincidieron en un día que pasaría a la historia. Los de Liverpool estaban tocando en New York, ciudad en la que Bob vivía hace algunos años. Un amigo de ambos, el escritor Al Aronowitz los presentó en el hotel en donde se hospedaban Los Beatles, siendo el propio Dylan el que encargó a uno de sus roadies que le consiguiera harto vino barato. Mientras esperaban, el músico Norteamericano tuvo la brillante idea de sacar un poco de marihuana para que fumaran y pasaran el rato, lo que para su sorpresa era algo nuevo para los Ingleses. Brian Epstein (manager de la banda) lidiaba la situación con los otros cuatro, a través de miradas sorprendidas, siendo Lennon el que finalmente revelaría que jamás en la vida habían probado la hierba. Dylan no lo podía creer, ya que erróneamente había asumido que la parte de I Want To Hold Your Hand que dice "I can't hide, i can't hide, i can't hide" decía "I get high, i get high, i get high".


Después de que el propio Lennon le corrigiera sobre la verdadera letra de la canción y su falta de experiencia con la marihuana, le pidió a Ringo que fuera el primero en probarla, puesto que era el más viejo y experimentado de ellos cuatro. Las cosas se comenzaron a poner extrañas cuando el propio baterista se fumara todo el porro, creyendo que así se hacía, sin haberla compartido con los demás. Luego de unas risas, Bob Dylan sacaría más y de inmediato se pondrían a fumar como locos. La velada fue todo lo que se puede esperar de este choque de egos. Muchas risas, conversaciones profundas y sin sentido, locura por parte de los Fab Four, risas de Dylan, el propio Brian Epstein no paraba de decir "estoy en el techo", McCartney por su lado contemplaba todo tipo de revelaciones trascendentales, entre muchas cosas más que imaginamos se quedaron bajo los muros de esa habitación de hotel.

La experiencia de alguna manera fue el detonante para que The Beatles (y en especial Lennon) comenzaran una búsqueda artística y personal mucho más minuciosa y aventurera. Ese año The Beatles lanzarían Beatles For Sale, el cual contenía solo 6 canciones originales, las cuales mostraban elementos musicales cercanos al country, a la vez que líricamente padecían una evolución relevante a la hora de escribir de manera más autobiográfica, cosa que el mismo Dylan hizo ese año unos meses antes con Another Side of Bob Dylan, disco que se alejaría de las canciones protesta para ahondar en un retrato más propio sobre la realidad cotidiana de la vida, historias y reflexiones. Al año siguiente lanzaría Bringing It All Back Home y Highway 61 Revisited, álbumes que mostrarían facetas más cercanas al Blues y el Rock, mientras que The Beatles harían lo suyo con Help! y el ya mencionado Rubber Soul. En este último venía incluida una canción llamada Norwegian Wood (This Bird Has Flow), con claras influencias Folk, tanto por la instrumentación como por las melodías.

No se sabe bien si esto no le cayó muy bien a Bob Dylan, el cual se dice que se vio aludido, contrarrestando de manera amigable pero a modo de advertencia con 4th Time Around que apareció en Blonde On Blonde del año 1966. El tema se basa en la melodía de Norwegian Wood, siendo ésta inspiración e influencia para el tema de Dylan, y a la vez estando inspirada claramente en el cantante Estadounidense. Todo bien hasta el final que remata con la frase "I never asked for your crutch
now don’t ask for mine" (Yo nunca te pedí tu muleta, ahora no me pidas la mía). Pero más allá de eso la amistad entre Bob y The Beatles continuó, siendo ese mismo año el momento de otro encuentro memorable del que poco se sabe, cuando Dylan y Lennon se fueron en una limusina con el fin de hablar y consumir todo tipo de drogas. Un viaje de negocios a la antigua.


Nuevamente aparece una canción de The Beatles, la cual tiene tres teorías que perfectamente podrían convivir en un mismo universo. El tema Doctor Robert lanzado en el álbum Revolver de ese mismo año cuenta la historia sobre un Doctor que medicaba y suministraba todo tipo de alucinógenos a sus pacientes y el cual se supone existió, siendo su nombre Robert Freymann teniendo una consulta en New York. También está la teoría sobre el doctor que puso LCD en el té de los Fab Four, siendo su primera experiencia con este alucinógeno que definiría su carrera. Por último se dice que Doctor Robert era el mismo Bob Dylan, quien curiosamente se llama Robert Zimmerman. Más allá de que alguna de estas inspiraciones sea real o no, la sola idea de que en un tema como Doctor Robert fuese incluido en Revolver, primero de los tres discos cercanos a la sicodelia y experimentación de la banda (Sgt. Pepper y Magical Mistery Tour) genera cierto punto de quiebre a la hora de analizar la carrera de los de Liverpool, siendo el curioso primer encuentro con Dylan la primera piedra de un momento creativo único en la música, pues todo lo que hacía The Beatles en ese tiempo se convertía en oro.

Si bien Bob Dylan y The Beatles siguieron de alguna forma ligados de manera musical (George Harrison tocó unas cuantas veces con Dylan, habiendo formado una banda a finales de los 80 junto a Jeff Lynne, Roy Orbison y Tom Petty llamada Traveling Willburys) fue durante el periodo recién descrito en el que estos dos universos colisionaron, dejando secuelas que de alguna forma incidieron en el desarrollo de la música en el siglo XX. La influencia del Norteamericano fue decisiva para los Ingleses y viceversa, siendo los sucesos posteriores al primer encuentro con la marihuana los más importantes y reconocidos en la carrera de ambos nombres. Simple y claro, un pito de marihuana (o algunos más) pueden cambiar la historia. 


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Highway 61 Revisited: El resplandor eléctrico de Bob Dylan


La poco definida figura de Bob Dylan, ha sido una de las constantes metáforas en su carrera. El eterno viajero que se va adaptando a las circunstancias en todos los sentidos. La juventud y vejez, las raíces musicales Norteamericanas y Europeas, los pueblos fríos y cálidos, la sobria consciencia y el surrealismo; encarnaciones que van más allá de la propia persona tras la música e imagen, terminan por no poder definirlo, y a la vez despertar un culto tremendo alrededor de su persona, precisamente por aquellos que hasta el día de hoy siguen buscando maneras de definir su verdadera estirpe. No es lo mismo hablar del trovador que del ermitaño o del profeta y la estrella de rock. Hay tantos caminos por tomar, que se nos hace difícil escogerlos todos a la vez. Por algo es un artista de periodos, un músico repleto de alegorías a su verdadera especie, a través de alter egos que no hicieron otra cosa más que documentar su propio autodescubrimiento. Hace 50 años el mundo tuvo la suerte de conocer una de sus facetas más conocidas. No exenta de polémicas, el hombre flaco y pequeño, de cabello desordenado y gafas oscuras, vestido con pomposas sedas y botas manchadas lanzaba Highway 61 Revisited, un álbum que lo cambió todo y nada a la vez.


Si bien Robert Allen Zimmerman se había transformado en un icono del mundo revolucionario de izquierda con dos discos tan fundamentales como The Freewheelin' Bob Dylan (1963) y The Times They Are A-Changin´(1964), los cuales retrataban la realidad de aquel momento en himnos como A Hard Rain's A-Gonna Fall, Masters Of War, The Lonesome Death Of Hattie Carroll o la conocida Blowin' In The Wind, su deseo no era estancarse en un movimiento del cual no se sentía del todo parte. Lo hizo saber cuando recibió el Tom Paine Award de la izquierda ligada al movimiento protesta, expresando su molestia por la dominación que había de parte de esta misma para con los artistas y jóvenes en general. “No hay blanco y negro, izquierda y derecha, para mí. Sólo hay arriba y abajo, y abajo está muy cerca de la tierra. Y yo estoy tratando de subir sin pensar en nada trivial, como lo es la política”. Su lucidez fue parte de una borrachera extra, que le valió el reproche de muchos lideres políticos que presenciaron como Dylan se que burlaba de ellos.  Sumado a esto, el álbum Another Side of Bob Dylan (1964) se alejó un poco de las líricas crudas y directas que evidenciaban injusticias y atacaban temas como la desigualdad o el racismo, conformando algo más poético y simple, un poco más ambiguo que desarrollaría con creces en su posterior trabajo.

Entrando el año 1965, Bob Dylan irrumpiría con uno de sus trabajos más polémicos hasta la fecha. La dualidad presente en Bringing It All Back Home despertó a la par molestia y admiración entre dos públicos tan diferentes por aquellos años. El mundo del Folk no tenía nada que ver con el del Rock o la música eléctrica en general, así que se hacía inconcebible para la camada más conservadora de este primer universo, el tener un lado enchufado y uno desenchufado. Claramente por esta razón el set acústico se vio mayormente impulsado por los puritanos de izquierda, a pesar de que en algún sentido era lo más alejado a las canciones protesta que había escrito unos años antes. Cuatro composiciones. Mr. Tambourine Man mostraba cierta delicadeza Folk que se veía un poco confusa por la críptica letra sin sentido que solo expresaba emociones a través de la constante petición del narrador, para que el hombre de la pandereta tocara su instrumento. Gates of Eden era todavía más onírica, un tanto misteriosa, como si se tratase de una balada de los tiempos más violentos del siglo XIX en el viejo oeste. It's Allright Ma (I'm Only Bleeding) era una canción inspirada en la secuencia de That's All Right de Elvis Presley, artista que siempre despertó admiración en Bob. Por último se encontraba It's All Over Now, Baby Blue, la más simple de todas que unos meses más tarde despertaría uno de los momentos definitorios de su carrera.


Por otro lado estaban las 7 primeras canciones del disco, entre las cuales se encontraba Subterranean Homesick Blues, una apresurada pieza primitiva que solo servía para que Dylan vociferara un montón de acertijos que no terminaban en nada concreto. La importancia está en el viaje y no necesariamente en el mensaje final. Hoy en día es considerada un emblema de la contracultura de los sesenta y la primera incursión musical de la poesía Beat en las canciones de Bob, además de ser citada como una de las piezas que inspiró el Rap. A pesar de todo, Bringing It All Back Home se transformó en un éxito de ventas, siendo uno de los discos más valorados de su carrera, tanto por su diversidad como por dar el puntapié inicial para lo que se vendría más adelante.

La densidad de opiniones en contra de un producto tan contrario a lo que, en aquel entonces era su estilo clásico, derivó en la lógica situación inversa a lo esperable para una estrella de su calidad. Todavía no era crucificado pero a Subterranean Homesick Blues lo habían apedreado con tal brutalidad, que en tan solo unos días se transformó en la canción más odiada de su carrera. Bajo ese motivo, las cosas comenzaban a salirse de control para las personas y la prensa que se proyectaba casi de manera profética en su persona, señalándole el camino que su música debería seguir. Pero Bob tenía otra cosa en mente y cambió radicalmente el panorama cuando entró al estudio a grabar su siguiente trabajo Highway 61 Revisited. Entre julio y agosto de 1965 se desató el gran pecado de su carrera; y el más exitoso.

Like A Rolling Stone, como señaló alguna vez Bruce Springsteen, comienza con un golpe en la caja que te abre la puerta de la mente de una patada. Puede que hoy sea solo una canción importante pero la realidad es mucho más fantástica que el solo hecho de escucharla. Nunca antes se había lanzado un single de tanta duración, que a pesar de contener un coro de aquellos que duran toda la vida, mostraba una tonelada de garabateadas estrofas dedicadas a una mujer de grandes riquezas, la cual perdió todo. La dualidad entre el antes y el ahora de su condición es sobre todo cruda e irónica, casi sin piedad con ese "How does it feel?" que conlleva un gran ataque a muchas figuras artísticas de la época, con clara ascendencia burguesa; clase de gente con la que Bob Dylan se codeaba en ese tiempo y con las cuales no tenía pudor a la hora de cantarles en la cara. Y es que por esos años, Bob dejó de lado sus juntas más cercanas al Folk, para usar un look cercano al Rock. Gafas oscuras, camisas, trajes de cuero, botas, un cabello desordenado: una antítesis del artista que había interpretado demasiadas veces junto a Joan Báez el himno Blowin' In the Wind.


A pesar de que la canción continuaba con ese camino eléctrico poco admirado, Like A Rolling Stone pasó a ocupar de inmediato las altas listas, siendo quizás uno de los temas más destacados de la década, tanto por su lírica como por el solo hecho de concebir ese aporte a destiempo en el órgano que un joven Al Kooper aportó desde el inconsciente de su imaginación. Nada de razonamientos ni técnicas musicales, solo el "ello" haciendo su trabajo de manera animal y salvaje. Así también apareció Mike Bloomfield, guitarrista que decidió trabajar con Dylan para enseñarle como se debe tocar realmente el blues. Allí quedó plasmada su manera arrogante de tocar en Tombstone Blues, canción que le sigue a Like A Rolling Stone en el álbum. Algo así como una versión extendida de la música salida anteriormente en cortes como Maggie's Farm. Aunque Like A Rolling Stone se haya transformó en un éxito, la mirada musical estaba puesta en bandas como los Beach Boys o The Beatles, las cuales comenzarían a mostrar en esos días un grado de complejidad Pop tremenda. Ese año aparecieron trabajos como Today! de The Beach Boys, con el cual Brian Wilson comenzó a agarrar las riendas compositivas de la banda, además de Rubber Soul de The Beatles que a estas alturas es considerado el punto de quiebre más importante a la hora de madurar musicalmente, a modo de transición para discos como Revolver o el Sgt. Pepper. Pero también las guitarras se hacían más ruidosas con grupos como The Kinks o The Who, o los mismos The Rolling Stones que llevaron el pecado del Rock and Roll a terrenos mucho más obscenos. En medio de todo eso, Dylan parecía más bien un artista de Folk sumándose forzadamente a las nuevas tendencias. El Festival Folk de Newport fue el momento de la historia en el que realmente la música Rock se establecería como el gran referente de la contracultura de los años sesenta. 


Las cosas comenzaron más que bien cuando Bob Dylan interpretó tres canciones de carácter Folk en un taller del festival, un día antes de su esperada interpretación. All I Really Want To Do, If You Gotta Go, Go Now y Love Minus Zero/No Limit fueron las escogidas y posiblemente serían parte del show principal pero las cosas cambiaron drásticamente en el momento en que Dylan decide subir a una banda, entre los que se encontraba Mike Bloomfield y Al Kooper. La vestimenta Rockstar de Bob, sumado al alto volumen de los instrumentos eléctricos, fueron el puntapié inicial para uno de los conciertos más polémicos de la música del siglo XX. Maggie's Farm desató una histeria de proporciones bíblicas cuando el público mismo comenzó a abuchear lo que hacían los músicos en escena. Los organizadores y artistas que estaban presenciando la caótica presentación se mostraban algo confusos, tanto por el alto volumen como por la decisión arriesgada -y hasta poco respetuosa- que Dylan decidió llevar al escenario. Like A Rolling  Stone siguió, al igual que las pifias y los dolores de cabeza, considerando el tono burlón y sarcástico que el cantante mostraba cuando interpretaba esta canción en directo. Phantom Engineer, una versión previa a lo que sería It Takes A Lot To Laugh, It Takes A Train To Cry sonó como última canción antes de que el cantante se retirara junto a su revoltosa banda de fugitivos adictos al ruido.

Las opiniones difieren en cuanto a lo que sucedió aquella noche. Mientras unos argumentan que el público y los músicos Folk que se encontraban ahí vieron como una traición lo que Dylan hizo, otros simplemente hicieron mención a que el mal sonido fue el detonante general de la molestia. Otros mitos retratan a un enfurecido Pete Seeger queriendo cortar el cable de la energía. Lo cierto es que todo lo que ocurrió esa noche marcó un antes y un después en la carrera de Bob. Había dicho adiós a las canciones protesta, mostrando una de sus primeras facetas camaleonicas, las cuales nunca lo llevaron de vuelta al tono revolucionario de sus primeras canciones. Pero aquella noche decidió salir nuevamente al escenario, esta vez sin banda, solo con su guitarra y armónica. Dos canciones bastaron para sepultar por siempre al viejo Bob Dylan. Mr. Tambourine Man repleta de esa fastidiosa muestra de surrealiso primitivo en sus letras que no caían del todo bien al público más radical e It's All Over Now, Baby Blue, que sonó como una daga de doble filo para los que veían como el sueño de cambiar el mundo a través de la música quedaba atrás. Allí se encontraba el músico, diciendo que todo se había terminado, echando a patadas a Baby Blue para concentrarse en lo que había predicho anteriormente con The Times They Are a-Changing: los tiempos habían cambiado y no quería quedarse viejo.



Highway 61 Revisited fue lanzado finalmente el 30 de agosto de 1965. 10 canciones que no cayeron del todo bien y que apuntaban a una fuerte experimentación con los sonidos más cercanos al Rock y el Blues. Like A Rolling Stone, la cual había aparecido como single principal del disco, se transformó en la canción más conocida del álbum. También estaba Tombstone Blues que como lo había mencionado anteriormente, transportó todo el ruido y la velocidad de lo emitido en el Newport Folk Festival, al terreno más apacible de un trabajo de estudio y es precisamente ahí en donde radica la importancia de lo que hacía Dylan en ese momento. No era solo Blues, ni siquiera Rock & Roll, era algo más bien cercano a ambos mundos que pudo atraer a los más puritanos de estos al nuevo sonido que se estaba facturando ya en Estados Unidos. Si los Tom Petty, Neil Young o John Fogerty existen, se debe a que canciones como Tombstone Blues fueron publicadas en el momento adecuado. La versión final de Phantom Engineer también se encuentra aquí bajo el nombre de It Takes A Lot To Laugh, It Takes A Train To Cry, la cual encontró su característico ritmo y sonido luego de varias tomas que al propio músico no terminaban por convencerlo. Mientras todos estaban en un break de colación, el músico se dedico a ralentizar y llenar de pequeños detalles la canción, dejando un característico sonido de Bar en el aire. Las letras bohemias son otro punto a destacar. Los ambientes repletos de decadencia artística y cabarets cabalgan a tal punto, que el imaginario trasciende en una imagen clara y concisa de lo que tuvo que haber sido New York en esos años.


From A Buick 6 aparece quizás como uno de los temas más débiles del disco, teniendo en cuenta la presencia de Tombstone Blues, emparentadas en cierto modo gracias a la mirada acelerada y animal del Blues que Bob Dylan experimentaba junto a Mike Bloomfield, pero he ahí su encanto mismo, al ser la pieza fundamental para los constantes paseos bluseros que Dylan daría en su siguiente álbum Blonde On Blonde. El Milk Cow Blues de Sleepy John Estes que también versionó The Kinks en ese entonces, sirvió como inspiración para que From A Buick 6 concibiera todo el potencial sonoro que el músico llevaba en la sangre; algo así como el verdadero despertar de Bob en el Blues. De aquí en adelante aparecen los cortes más memorables que él pudo haber concebido en su carrera, solo emulados por la cara B de Blonde On Blonde y es que el aspecto más oscuro, críptico y surrealista, a la vez narrativamente influenciado en la poesía Beat de artistas como Allen Ginsberg, comienza su ascenso en canciones como Ballad of a Thin Man. Mr. Jones hasta el día de hoy ha sido fruto de diversas teorías sobre a quién apuntaba realmente la canción del músico, la cual de manera imprecisa pero mordaz, atacaba las cualidades únicas de gente poco emparentada con la actualidad de aquel entonces en el mundo de las artes, siendo estos mismos los principales gestionadores de estas, tanto a nivel de opinión como de tendencias. Al respecto el propio Dylan nunca fue del todo claro para responder las constantes preguntas que la prensa le hacía sobre quién era este Mr. Jones del cual hablaba en Ballad of a Thin Man, siendo algo constante en él en relación a todas las entrevistas que por aquel entonces daba, actitud que comenzó a fastidiar demasiado al mundo periodístico como a sus propios fans que todavía buscaban respuestas iluminadoras en él.

Las verdades se habían agotado y Dylan daba un paso al costado de todo lo que significó su pasado como cantautor de canciones protestas, pero las cosas se ponían aun más interesantes cuando de su propia boca aparecían revelaciones más críticas y reales, que de algún modo se siguen interpretando como un verdadero desprecio por el mundo superficial de las artes en general. Queen Jane Approximately causó cierto revuelo al ser de un modo similar a Like A Rolling Stone, por la contraposición de mundos que representaba, siendo esta especie de reina Jane una versión dorada de su propia e inminente tragedia. La superficialidad iracunda que palpaba la protagonista, se ve suavizada por un afecto más personal por parte de Bob o del personaje que esté narrando la historia, invitándola constantemente a dejar las mascaras para vivir de manera real y verdadera. Al igual que en Ballad of a Thin Man, la gente comenzó a preguntarse quién era esta reina Jane, por lo que muchos apuntaron de inmediato sus dardos a Joan Báez, la que en ese entonces era la reina y compañera de Dylan en el mundo del Folk. Todo esto surgió debido al distanciamiento entre ambos artistas (y amigos) que se vio reflejado en el documental Don't Look Back de ese mismo año. Joan Báez declaró que cuando escuchó Highway 61 Revisited, lo encontró un montón de mierda; el músico desmintió esta y otras teorías al responder que Jane era hombre.


Las referencias continúan en Highway 61 Revisited, canción que da nombre al disco y que de paso se ha transformado en uno de los cultos más grandes de los seguidores de Dylan, aunque esta vez todo parece ser tan literal como confuso, poniendo un montón de nombres de distintas épocas, en la Autopista 61 para que puedan resolver sus problemas. Si bien nunca se ha podido llegar a acuerdo entre la relación e interpretación de personajes como Dios, Abraham, Mack the Finger y Louie the King, entre otros más, muchos apuntan a que son simbolismos de problemas políticos de esos años. Sea como sea, Highway 61 Revisited esconde demasiadas sorpresas, tanto sonoras como líricas, que hacen de si misma una de las favoritas de sus fanáticos. Las cosas nuevamente toman un vuelco importante cuando Just Like Tom Thumb's Blues hace su aparición. Entre borrosas imágenes y una resaca tremenda, el cantante juega con pasajes poco claros y trascendentes de su aventura en Juarez, México, diciendo lo que quiere decir o lo que solamente recuerda, haciendo hincapié en la corrupción, los excesos, el alcohol y la compañía de dos nombres que es imposible volver a olvidar luego de haberlos escuchado. Sweet Melinda y Saint Annie son solo algunas referencias ficticias de algo real, a la vez que la literatura clásica se ve invitada en diversos pasajes narrativos como el nombre de una calle que hace alusión a Los crímenes de la calle Morgue de Edgar Allan Poe. La canción es un sinfín de detalles gloriosos que es imposible verificar en las primeras 10 o 100 escuchadas; y eso que musicalmente cuenta con tan solo 3 acordes.


Si Just Like Tom Thumb's Blues es considerada una de las obras más trascendentales de Dylan, Desolation Row parece llevarse todos los premios. Igual de impactante y reveladora que Like A Rolling Stone, se transforma desde los primeros segundos en una antítesis onírica de ésta, siendo una larga explanada de referencias y personajes que aparentemente nada tienen que ver. Es la versión definitiva del Folk surrealista que tan bien pulió en Blonde on Blonde, pero más que eso, es la manera correcta de recitar de manera inexpresiva pero efectiva los largos carnavales que puede ofrecernos la imaginación, la historia, las artes, la realidad de lo que fue y no fue, al mismo tiempo. Tan solo 11 minutos bastan para amontonar a personajes como Bette Davis, Cenicienta, T.S. Elliot, Einstein, Romeo, Cain, Abel, Robin Hood, etc. en lugares como Notre Dame o extraños circos que van de lugar en lugar, época en época; realidades alternativas, todas desembocan precisamente en Desolation Row, o la calle de la desolación; en la vida misma. Punto aparte es la manera en que tan solo tres acordes y un acompañamiento mínimo basten para que Bob pueda tirar todo lo que pase por su mente en una gran cantidad de versos sin fin. La guitarra que acompaña es otro tema aparte, una historia que sin interrumpir, tiene mucho que contar.

Si bien Highway 61 Revisited contó con tan solo 9 canciones, Bob no se limito a seguir lanzando periódicamente algunas canciones más, siendo Can You Please Crawl Out Your Window? un descarte del álbum que apareció ese mismo año como nuevo single. La canción en sí muestra un sonido y estructura muy similar a Like A Rolling Stone, teniendo como mérito propio el haber definido todavía más el concepto de lo que significaba un Single radial mucho más cercano a la estructura habitual, sin dejar de lado la narrativa con la que Dylan construía temas en ese entonces. También apareció Positively 4th Street, la cual llamó mucho mas la atención de la gente al percibir un tono similar al de temas como Queen Jane pero mucho más claro y abierto. El tema funcionó demasiado bien, que al poco tiempo alcanzó un muy buen lugar en las listas, siendo hoy en día uno de los temas más versionado del músico. Pero el mundo no solo vio el trabajo de Bob Dylan como innovador para su carrera, si no que tan bien percibió como una nueva camada de músicos aparecían citando de alguna manera su sonido Folk Rock una influencia clara del trabajo del artista. Bandas como The Byrds o The Mamas & The Papas intentaron formar un movimiento musical inspirado en ambas facetas de Dylan, generando un sonido que el propio músico se encargó de renegar. Con Blonde on Blonde se alejó todavía más de esta tendencia Folk Rock, construyendo el eslabón entre el Rock y Blues más surrealista y la sicodelia misma que años mas tarde explotaría junto a los alucinógenos de moda.

Highway 61 Revisited a estas alturas es uno de los trabajos musicales y artísticos más importantes que han existido, siendo cita obligada de muchos de los caminos que ha tomado la humanidad desde su caótica aparición el 30 de agosto de 1965. 50 años ya han pasado y tan solo llevo unos 6 años escuchándolo. Cuantos años quedan por delante que me es imposible pensar en la trascendencia que irá acumulando con el tiempo. Entre el polvo y la gloria, se esconde un álbum que cada día disfruto más, del cual puedo aprender, reflexionar, divertirme y maravillarme y si bien puede que no sea su obra definitiva (Blonde On Blonde es otra monumental muestra de su alcance universal) es sin duda el trabajo más importante de su carrera.










lunes, 15 de junio de 2015

Playlist #1: Sobre existencialismo y ruptura


Los oscuros y pantanosos caminos que debemos recorrer para encontrar el sentido a nuestras vidas, son también los éxitos y fracasos que nos moldean. Son las dudas y los miedos, ajustadas a momentos en los que todo parece no querer trascender más allá de nuestra propia existencia, generando el desconcierto habitual que los problemas de carácter existencial pueden traernos. Todos hemos estado perdidos más de alguna vez, parados en medio de proyectos lejanos, decepciones amorosas y momentos dolorosos, en los que el tiempo y el espacio parecen no tener mucha importancia para nosotros mismos, siendo estos meros pasatiempos de una vida que ha perdido ya todo su brillo. Y si bien, la mayoría de las veces no pasan a ser más allá de problemas de corte existencial, los recuerdos quedan incrustados en ese pequeño diario de vida personal que con tanto recelo guardamos en nuestra memoria. Este primer playlist es una muestra fehaciente de que este tipo de cosas trascienden a la vida artística de ciertas personas, que en algún momento a través de la música, lograron exorcizar sus demonios para así seguir adelante. Playlist #1 cantautores, entre existencialismo y locura.


Joni Mitchell - A Case of you (1971 - Blue)

Joni Mitchell concibió su famoso disco Blue en el año 1971, producto de una serie de confrontaciones personales, que la llevaron a un estado de fragilidad tremendamente brutal. La artista Canadiense buscaba su ansiada libertad artística, pero los problemas con su pareja de por aquel entonces, le trajeron un quiebre amoroso que quedó perfectamente retratado en esta canción. A Case of you es la síntesis de todo lo que significa Blue, un álbum tan frágil y honestamente real, que le acarreo una momentánea depresión en lo más alto de su carrera.


Scott Walker - The Seventh Seal (1969 - Scott 4)

Luego del fin de The Walker Brothers, Scott Walker dejó esa faceta Pop más juvenil para adentrarse en composiciones mucho más maduras, que retrataban tanto el arte y la bohemia, como sus travesías más personales pero no fue hasta Scott 4 que le comenzamos a ver mucho más ambicioso y experimental. Su deseo por trascender más allá de su fama, trajo consigo un álbum mucho más personal, el cual de partida traía su verdadero nombre impreso: Noel Scott Engel. The Seventh Seal, inspirada en la película de Ingmar Bergman, es una muestra de la faceta más existencial que Scott comenzaría a mostrar, y que a través de la trama original, profundizaría en aspectos tan fundamentales como la muerte.


Tom Waits - The Piano Has Been Drinking (1976 - Small Change)

En los años 70, Tom Waits era un cantante mucho más cercano al Jazz y el Blues, que disfrutaba de cierto culto entre un tipo de gente más cercana a la bohemia de estos géneros, cosa que en definitiva le trajo más de algún problema. La fama y el alcohol comenzaron a pasarle la cuenta y los excesos, de manera honesta y personal, comenzaron a ser su principal fuente de inspiración, cosa que en su álbum Small Change quedó totalmente demostrada. Un hombre al borde de la quiebra espiritual, que se ve enfrentado con su adicción en The Piano Has Been Drinking.


Mark Lanegan - One Way Street (2001 - Field Songs)

El aura oscuro del que goza actualmente Mark Lanegan, tiene sus raíces en la enorme imagen de cantautor maldito que este ha acarreado con los años, cosa que en su disco de 2001 Field Songs quedó más que demostrado. Las reflexiones sobre el pasado y las cicatrices con las que debe cargar un hombre que se está acercando a los cuarenta, toma influencias directas del Tom Waits más narrativo de los años ochenta, siendo One Way Street la muestra perfecta para comprender la crisis existencial y artística por la que pasaba Mark en aquellos años.


Leonard Cohen - Famous Blue Raincoat (1970 - Songs of Love and Hate)

La tragedia de la poesía como concepto, siempre ha sido el arma de doble filo que Leonard Cohen ha usado en su música, siendo esta el elemento clave para comprender los estados anímicos por los cuales nos transporta en sus trabajos. Pero fue en Songs of Love and Hate, la primera vez que pudimos escuchar y sentir a Cohen de manera más reflexiva y cercana, derramando lágrimas de sangre sobre canciones como Famous Blue Raincoat, que utiliza como carnada la historia de un trió amoroso, para envolvernos en un sentimiento extremo de pobreza emocional.


Nick Cave & the Bad Seeds - As I Sat Sadly By Her Side (2001 - No More Shall We Part)

Luego de un íntimo y profundo álbum como The Boatman's Call, que recogía los lamentos amorosos más fuertes de Nick Cave, apareció No More Shall We Part, un álbum que llevaría a Cave y las malas semillas a trascender por sobre todos los estilos y tendencias. El disco acapara de manera dramática y tormentosa, los limbos personales por los que Nick Cave deambulo antes de su estabilidad personal, siendo As I Sat Sadly By Her Side una muestra coherente y transgresora del existencialismo más maduro del Australiano. Si bien esta es una banda, la figura de Nick Cave en esta canción se alza por 
sobre todo lo demás


Beck - The Golden Age (2002 - Sea Change)

Sea Change es uno de esos discos que llegan a romperte el alma y como no, si Beck Hansen exorcizó de manera sentida y dolorosa los demonios que atormentaban su vida. Luego del quiebre con su novia, Beck necesitaba expresar los diversos sentimientos que le acomplejaban, por lo que interiorizó todo el dolor que había generado esta crisis, para así poder dar vida a un álbum de carácter intimo y sincero. The Golden Age es sin duda de esas canciones que retratan de manera perfecta lo que es el disco, siendo una de las mejores canciones que haya escrito en su carrera.


Neil Young - Tonight's the Night (1975 - Tonight's the Night)

Es cierto que la carrera de Neil Young siempre ha estado marcada por una serie de episodios trágicos, que marcaron su vida y el modo de hacer canciones. Luego de el éxito de Harvest, el Canadiense intentó por todos los medios alejarse de la fama, lo que en cierto modo logró con Times Fade Away y On the Beach, pero no fue hasta que lanzó Tonight's the Night, disco que bebia de los mismos elementos radicales de sus antecesores, que no nos dimos cuenta del limbo depresivo que atravesaba Young. La muerte del guitarrista de los Crazy Horse y del roadie de Neil por las drogas, inspiraron el tema central del álbum y esa oscura manera de componer, que le trajo esa legendaria fama de la que tanto disfruta hoy en día.


PJ Harvey - The Devil (2007 - White Chalk)

No hay un disco más existencialista y rupturista que White Chalk de PJ Harvey. A años luz de sus predecesores, los sonidos característicos, enraizados fuertemente con una estética barroca a través del Piano y el harpa, acompañan esas letras crípticas y brutalmente honestas que la cantante expresa con tanta agonía. Aquí Polly Jean se enfrentaba a su crisis artística y personal más fuerte, deambulando por entre todo tipo de sentimientos cercanos a la miseria, que no hacen otra cosa más que influir en una búsqueda, que acabó por concedernos estas oscuras canciones, y de paso sembrar lo que haría más adelante con su exitosos Let England Shake. The Devil habla por si misma.


Bob Dylan - Idiot Wind (1975 - Blood On the Tracks)

A pesar de que Bob Dylan haya lanzado más de 30 discos en su carrera, existe solo uno que nos acerca más al hombre detrás de todas esas narraciones surrealistas y transgresoras. Bloond On the Tracks fue lanzado en el año 75 y sirvió como un muestreo de la difícil crisis matrimonial por la que atravesaba en aquel entonces, con su esposa Sara. Idiot Wind es una apuesta abierta y directa, que hace gala de una honestidad tan sentida y dolorosa; Y que es inevitable no percibir la expresión misma de un cantante en la ruina personal, que de alguna forma trata de condensar la rabia que la decepción le trajo a la vida. El deseo de volver atrás y reparar los errores termina por quebrarlo emocionalmente. 


Tim Buckley - Song To The Siren (1970 - Starsailor)

Muy pocos conocen a Tim Buckley por su música, pues más bien la figura de su hijo Jeff le ha dejado por así decirlo en las sombras, cosa que de cierto modo lo mantiene hoy como una de los íconos de culto más trascendentales de la música. Tim pareciera ser ese tipico viajero enamorado, que rompe corazones en cada pueblo por el que pasa, dejando rosas y canciones por cada experiencia amorosa en su vida, pero él es sin duda mucho más que eso. Song to the Siren nos muestra el desequilibrio espiritual por el cual Tim Buckley deambulaba a diario, reflexionando sobre el miedo y la duda que éste sentía por la muerte, una amante misteriosa a la cual vale la pena seguir.


lunes, 25 de mayo de 2015

TOP 5: Canciones eléctricas de Bob Dylan de los 60



Ayer estuvo de cumpleaños uno de los músicos que más admiro y que más interés ha generado en mi vida, me refiero a Robert Allen Zimmerman, más conocido como Bob Dylan que este  24 de mayo que pasó, cumplió 74 años. Portador de una manera única de concebir discos y canciones, su música ha trascendido de generación en generación, la importancia misma que estas han significado en el contexto que aparecieron, siendo sus diversas visiones sobre la vida, perfectas expresiones del saber y sentir del mundo en el siglo XX, y parte del XXI. Sus letras no fueron meras coincidencias generacionales, pues su voz, que alcanzó niveles proféticos, atravesó todo tipo de etapas, desde las primeras canciones folk de protestas a comienzos de los sesenta, pasando por el country de finales de la misma década, sumergiéndose en el dolor-amor con Blood on the Tracks, incluso llegando a ser un ferviente seguidor de cristo en 1979. Pero quizás su época más aplaudida y recordada sea la que comenzó a mediados de los sesenta con esa aclamada trilogía eléctrica, que inicio con su polémico Bringing It All Back Home, la que se volvió más cruda con Highway 61 Revisited y que alcanzó el surrealismo con Blonde on Blonde. Tres discos fundamentales, de los cuales rescatamos 5 grandes canciones, que hoy en día son tesoros gigantes de la música contemporánea.

5. Subterranean Homesick Blues
El primer trago amargo que generó Dylan para sus fanáticos más puros, queda perfectamente expresado en Subterranean Homesick Blues, una canción que hasta el día de hoy parece desconcertarnos un poco. ¿Cual es el fin de esta? ¿Por qué debe tener un fin? Bob eliminó el mensaje directo, y se puso mucho más críptico y desafiante para con sus contemporáneos, que tardaron un poco en asimilar esta nueva faceta.


4. Leopard-Skin Pill-Box Hat
Una de mis favoritas de Blonde on Blonde, siempre me costó encontrarle el sentido musical. ¡Tonterias! el sentido mismo de lo que era Bob Dylan en el año 1966, quedó plasmado de manera única y bochornosa en Leopard-Skin Pill-Box Hat, una canción irónica y ácida que nos muestra un sonido enclaustrado, un tanto barroco, que parece expresar el disgusto espontaneo de las primeras tomas del tema, contra la misma gente con la que se rodeaba. 


3. Just Like Tom Thumb's Blues
Para que les voy a mentir. Blonde on Blonde a mi gusto, es el mejor disco de Dylan, pero mi favorito siempre será Highway 61 Revisited. Es uno de esos álbumes que todavía me sigue fascinado, que puedo escuchar cuantas veces quiera de principio a fin y que creo, alcanza su importancia histórica, en los dos últimos temas. Just Like Tom Thumb's Blues, siendo el penúltimo, te deja un sabor demasiado dulce y armónico antes de la épica y repetitiva Desolation Row. 


2. I Want You
La que todos aman se llama I Want You. Una de las canciones más recordadas y versionadas de la carrera de Dylan, es un puntapié romántico y armónico, que expresa las verdades de un amor, que no juega en ningún momento con cinismos ni hipocresías. Directa y cruda, sigue elevando a Blonde on Blonde hacía la altura misma del imaginario más surrealista y alucinógeno del Bob Dylan pre accidente de moto. 


1. Like a Rolling Stone
Parece obvio y repetitivo. Siempre gana Like a Rolling Stone en cualquier conteo o ranking sobre Bob Dylan, y es que sin parecer un simple peón en el juego, es imposible no reconocer la importancia histórica en la música que tiene esta canción. Algo así como el Quijote de la música popular. Reinvento la manera de hacer música Pop y Rock, sentó la base para la gran mayoría de cosas que se harían posteriormente. Fue el hito del año 1965, y posiblemente, sea la canción más influyente del Rock. Y lo más divertido es que 70% de rockeros no lo sabe, así que siéntase afortunado de saber esto.


Bonus track: Positively 4th Street
Bob Dylan estaba cansado de aquellos que los señalaban como amigo, pero que solo aparecían de manera circunstancial, cuando este tenía éxito. Para la etapa más eléctrica, muchos se alejaron de él, porque lo consideraron un vendido. Aquí la directa respuesta en forma de canción.




sábado, 7 de febrero de 2015

Bob Dylan homenaje 2015


El mundo de la música vivió ayer una jornada repleta de grandes artistas que rindieron homenaje nada más ni nada menos que a Bob Dylan, quién recibió de manos de la industria de la música, específicamente la ligada a la grabación, un galardón que lo condecora, a sus 73 años, como persona del año, tanto por sus logros artísticos ligados a lo musical, como por su notable contribución e influencia que ha ejercido durante tantas décadas en todo tipo de músicos, desde el propio Willie Nelson hasta Norah Jones. Así, de esta manera, muchos no quisieron estar ausentes para rendirle homenaje al Estadounidense que ha conquistado, en más de 50 años de carrera, los corazones de un montón de generaciones que crecieron escuchando su música, llegando muchos a desarrollar posteriores carreras musicales.

Entre los muchos músicos que asistieron a esta ceremonia en el Centro de Convenciones de Los Angeles, destacó la presencia de Tom Jones, Bruce Springsteen, Beck, Jack White, Norah Jones, entre muchos más que no dudaron un segundo en contribuir con una noche mágica, repleta de versiones de clásicos del viejo Bob. Esta ceremonia sirvió como puntapié inicial para lo que se viene el domingo con la nueva entrega de los Grammy, que más allá de sorpresas, trae los mismos shows que hemos estado viendo en los últimos 10 años, pero bueno, ese es otro punto el cual no tocaré en este momento para no aguarle la fiesta al viejo Bob.

Entre los hitos de la noche, más allá de la música, destacaron dos cosas. La primera, una pequeña subasta de dos joyas con historia para fanáticos y coleccionistas, una hoja de papel con la letra de la canción Knockin’ On Heaven’s Door escrita por el propio Dylan y una guitarra Gibson SJ 200 del mismo Bob, las cuales recaudaron aproximadamente $110.000 dólares, los cuales se recaudaron con un fin que desconozco. Lo otro y más importante, fue un largo discurso que el mismo Dylan recito durante varios minutos, y en el que de manera distendida y honesta reflexiono sobre su carrera, crítico a los que critican su voz y agradeció a una serie de músicos que lo ayudaron a escalar a la cima en los años sesenta. 

Músicos y bandas a las que agradeció

Peter, Paul and Mary 

Hizo mención a la idea de componer canciones para otros, cosa que en un principio estaba descartado para él pero que cobró vida y fuerza cuando Peter, Paul and Mary tomaron Blowin’ In the Wind.


The Byrds, The Turtles y Sonny and Cher

Encasillo a estos tres nombres para hablar sobre la idea mencionada anteriormente, sobre hacer canciones para otros, siendo estos tres grupos los más exitosos a la hora de versionar a Dylan en los sesenta, alcanzando muchas veces el top 10 con canciones de él.


Pervis Staples and the Staple Singers

Le sorprendió y le enorgulleció el hecho de que los Staple Singers comenzaran a tocar y grabar versiones compuestas por Dylan, pues éste admiraba mucho a estos desde antes que tocara.


Nina Simone

Habló de la relación artística que Bob tuvo con Nina Simone, a la hora de que ésta grabara algunas de las canciones de Dylan, el cual se las enseñó directamente. Se sabe que a él le fascinaban las versiones que Nina Simone lograba con su fuerte voz y su delicadeza en el piano.


Jimi Hendrix

Alabó a Hendrix y recordó sus inicios cuando solo se dedicaba a la guitarra y no cantaba, para luego hablar de su evolución como músico que revolucionó al mundo, gracias a su arriesgada forma de tocar la guitarra. Se sabe que Dylan quedó maravillado cuando Jimi tomó una canción acústica de Bob, All Along the Watchtower y la convirtió en todo un clásico lleno de distorsión.


Johnny Cash

Quizás a uno de los que más agradeció fue al gran Johnny Cash, con el cual tuvieron una gran amistad, llegando a colaborar en más de una ocasión, siendo la versión de Girl From the North Country del Nashville Skyline la más conocida. Recuerda el gran impacto que tuvo en él cuando el propio Cash comenzó a tocar canciones suyas por allá por el año 1963 como Don’t Think Twice, It’s All Right, o la influencia que ejerció I Walk the Line a la hora de componer temas como It’s Alright, Ma (I’m Only Bleeding).


Joan Báez

La sorpresa fue la mención extendida de Bob sobre Joan Báez, vieja amiga, compañera de batalla en los sesenta cuando ambos le ponían armonías y letras a las revueltas universitarias y la lucha por los derechos civiles, pero que terminó de manera poco amistosa cuando ésta acusó a Dylan que se había vendido al Rock & Roll, con temas como Subterranean Homesick Blues o discos como Highway 61 Revisited. De todas formas ambos mantuvieron una relación cordial con los años, siendo la propia Báez una seguidora de la música que hacía Dylan, llegando en más de una ocasión a grabar e interpretar sus canciones. “…un espíritu libre e independiente. Nadie puede decirle qué hacer si ella no lo quiere hacer. Aprendí un montón de cosas de ella. Una mujer devastadoramente honesta.” dijo Bob sobre Joan Báez, entre otras cosas.


Canciones de la noche
Beck – Leopard-Skin Pill-Box Hat (Blonde on Blonde. 1966)


Aaron Neville – Shooting Star (Oh Mercy, 1989)

Alanis Morissette – Subterranean Homesick Blues (Bringing It All Back Home, 1965)

Los Lobos – On A Night Like This (Planet Waves, 1974)

Willie Nelson – Señor (Tales of Yankee Power) (Street Legal, 1978)

Jackson Browne – Blind Willie McTell (The Bootleg Series Volumes 1-3 (Rare & Unreleased), 
1991)

John Mellencamp – Highway 61 Revisited (Highway 61 Revisited, 1965)

Jack White – One More Cup of Coffee (Desire, 1976)

Tom Jones – What Good Am I? (Oh Mercy, 1989)

Norah Jones – I’ll Be Your Baby Tonight (John Wesley Harding, 1967)

Derek Trucks and Susan Tedeschi – Million Miles (Time Out of Mind, 1997)

John Doe – Pressing On (Saved, 1980)

Crosby, Stills & Nash – Girl From the North Country (The Freewheelin' Bob Dylan, 1963)

Bonnie Raitt – Standing In the Doorway (Time Out of Mind, 1997)

Sheryl Crow – Boots of Spanish Leather (The Times They Are A-Changin´, 1964)

Bruce Springsteen – Knockin’ On Heaven’s Door (Pat Garret & Billy the kid Soundtrack, 1973)


Neil Young – Blowin’ In the Wind (The Freewheelin' Bob Dylan, 1963)