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lunes, 17 de agosto de 2015

Archivos en fuga: Entrevista a Kevin Shields


Kevin Shields
Entrevista Los Inrockuptibles
Publicada en mayo del 2008 (original 1991)
Por: Bates & Beauvallet

Veinte años después del comienzo de una carrera tan fugaz como significativa -en la que dejarían como legado dos álbumes y varios simples, para desaparecer de manera repentina- My Bloody Valentine volvía a reunirse: en 2008 se embarcaban en una gira mundial que los traía de vuelta al ruedo (y al ruido). Aquí, una vieja entrevista con Kevin Shields, líder de la banda, cuando mostraban Loveless, paradigma del rock de los noventa.

Kevin Shields: Siempre tuve una obsesión que me cautivó totalmente. Durante años, solo me interesaban las artes marciales. Entre los catorce y los dieciséis años me sumergí por completo en las filosofías de estas disciplinas. A esa edad, uno busca todavía su propia voz. Gracias a las artes marciales, dejé de ser el chico que todos agredían en la escuela. Podía defenderme y no tenía miedo: me dejaban tranquilo por primera vez. Yo no quería golpear a nadie, toda la violencia que dormía en mi fue expulsada. Estaba tan bien que no le deseaba el mal a nadie. Ya no les tenía miedo a los demás, sabía que los podía hacer retroceder sin violencia, impresionándolos con mi calma… A esa edad las diferencias de tamaño pueden ser inmensas, y los más grandes aprovechan para aterrorizar a los más pequeños. Pero yo no retrocedía, tenía tanta confianza en mí que ellos terminaban retrocediendo. Aprendí mucho de esta experiencia. Éramos un grupo de cuatro o cinco, y las artes marciales eran nuestro único tema de conversación. Uno de mis compañeros había empapelado las paredes y el techo de su cuarto con fotos de Bruce Lee. Gracias a eso, yo me volví una persona no violenta, nunca me peleé. Pero, ya de adulto, la violencia comenzó a salir a la superficie. El miedo me había tomado, y reaccioné mal cuando tendría que haber estado calmo. Por el contrario, la violencia está bien en nuestra música. Yo siempre quise que mi guitarra fuera como un animal salvaje. Como pasa con Jimi Hendrix. A veces, uno tiene la impresión de que se le escapa totalmente, que cabalga una bestia furiosa. Admiro ese caos.

¿De donde viene la fascinación por la guitarra como objeto?
Las guitarras son las que hacen la música, mucho más que un teclado. Una linda guitarra te da ganas de tocar. En un sintetizador se siente que se trata de un producto. A todo lo que se produce en masa le falta belleza, le falta alma… Una bella guitarra, de un bello color, te habla, existe por sí misma. Cuando tocas, sientes que tiene vida, que sucede algo. Yo nunca podría componer con una horrible guitarra fabricada en serie. 

My Bloody Valentine era un grupo muy presente en la escena y los medios antes del parate de dos años entre Isn’t Anything y Loveless. ¿Qué sentiste durante ese silencio?
Yo había perdido totalmente ese sentimiento de “competencia”. A veces, el simple hecho de sacar un disco mejor que el de al lado me hacía feliz: amo esa pequeña competencia. Pero durante dos años no me interesó en absoluto, no quería saber nada de lo que estaba pasando. No obstante, tengo la necesidad de sacar discos, tocar en vivo, recibir el feedback del público. Después de dos años de distancia, tenía necesidad de saber, ya que vivíamos replegados sobre nosotros mismos, sin conocer la mínima opinión del exterior.

¿Fue por esa razón que sacaron dos simples durante ese tiempo, para probarle al mundo que seguían ahí?
Cuando salió el ep Glider, pensábamos que el álbum saldría cuatro meses más tarde. Lo mismo sucedió con Tremolo, pensábamos terminar seis meses más tarde, pero no nos habíamos movido.


¿Sentían la necesidad de demostrar que el grupo seguía vivo?
En cierta forma, sí. Igualmente nos permitía no trabajar en el álbum, dejarlo apartado. Tuve que aprender el oficio de ingeniero de sonido cuando estábamos en el estudio, se volvió una necesidad. No quería tener más con ingenieros, nunca nos entienden. Hay que pelearse, y no tiene sentido. En Inglaterra existen tres tipos de estudio: los bien equipados, caros, eficaces, agradables; los podridos, baratos y menos equipados; pero los peores son los estudios “promedio”. Nadie se ocupa del mantenimiento, los técnicos no saben aprovechar los equipos que tienen. Dado el tiempo que nos tomó la grabación del disco, nuestro sello, Creation, prefirió alquilar uno de esos estudios. Nos acusaban de no haber grabado más que las guitarras en seis meses, lo cual era probablemente cierto. El grupo estaba en un círculo vicioso: trabajábamos lento, y por eso nos proporcionaron un estudio en mal estado, lo que contribuyó a que trabajáramos todavía más lentamente. Pero no puedo culparme más que a mí. Si le hubiera prometido a Alan (McGee, dueño de Creation) que grabaríamos todo en un mes, nos habría alquilado un mejor estudio. Pero sé que no se puede contar conmigo.

¿Todos son tan lentos o eres tú el que frena a la banda?
Los seis últimos meses de grabación fueron muy raros… Yo estaba permanentemente en el estudio, muchas veces con Colm, el baterista. Entre los dos podíamos hacer todo, no necesitábamos a nadie. Belinda y Debbie no venían más que cuando tenían ganas. Al principio, no les molestaba. Pero después de un año y medio, se comenzaron a fastidiar

¿No preparas nunca demos de las canciones antes de grabar?
La verdad es que nos malacostumbramos. Siempre evitamos escribir canciones en el estudio. Llegaba con una vaga idea en la cabeza y construíamos de a pedazos. Pensaba que teníamos una receta milagrosa, pero con Loveless no funcionó. Pude encontrar las melodías con la misma facilidad que siempre, pero no sucedió lo mismo con el resto de las cosas. Fuimos de catástrofe en catástrofe. Tendríamos que haber frenado, volver a empezar a partir de las nuevas bases. Pero nos habíamos encaprichado, intentamos superar los obstáculos a la fuerza… Nunca antes habíamos estado en una posición tan crítica. Después Colm se enfermó, no podía tocar más la batería. En lugar de abandonar el estudio por algunos meses, lo forzamos a tocar costara lo que costara… Cuando llegó el momento de grabar guitarras, ya no podía más, estaba quemado y vacío. Pero aun así seguimos avanzando con la cabeza gacha, creyendo que la inspiración tarde o temprano vendría. Sin embargo, en casa encontraba miles de melodías. Me tiraba al piso, agarraba la guitarra y tocaba mirando la televisión. A veces daba con veinticinco melodías por día. Pero en el estudio había que trabajar con seriedad: no podía utilizar esos fragmentos de canciones que componía para entretenerme.

Alguna vez dijiste que querías grabar rápido para no matar la espontaneidad…
Desafortunadamente, lo sigo creyendo. En el futuro, vamos a dedicar meses enteros a trabajar las canciones, para pulirlas y grabarlas a toda velocidad. Por nada del mundo querría volver a pasar tanto tiempo encerrado en el estudio. A lo largo  de los años, nuestro mayor deseo siempre fue no morir de aburrimiento.

¿Por momentos te molestaba que ésa fuera tu forma de ganarte la vida?
Lo habría estado si ganara mucho dinero, si especulara con la mediocridad. Pero todo lo que ganamos lo reinvertimos en el grupo, para mejorarlo. No me interesa ser rico. Todo lo contrario, estoy obsesionado con los estafadores. Veo demasiados grupos explotados, y eso me vuelve loco. Sé que se trata de un viejo cliché, que todo el mundo está de acuerdo, pero hay que estar atentos. Con mi hermana Anne-Marie, que maneja el grupo, somos conocidos como los “puteadores”. Rechazamos las órdenes, es una guerra constante. Por el momento no ganamos ninguna batalla significativa, pero sé que llegará. Tengo una válvula de seguridad: hago hoy lo que me gusta para no tener que escribir de forma comercial para otros grupos cuando sea viejo. Este grupo no existe por ninguna razón en particular justamente por motivos enteramente idealistas.


Se dice que Loveless le costó demasiado dinero a Creation y que el sello nunca lo recuperará.
En realidad el presupuesto que utilizamos es minúsculo para una gran casa de discos. La mayor parte de los discos que uno escucha costó más que el nuestro, hasta cinco veces su precio.

¿No te sientes responsable de la bancarrota del sello?
¿Por qué me sentiría culpable? Si ellos hacen firmar contratos a sus grupos, deben poder soportar las consecuencias. Nadie los obliga a trabajar con grupos caros. De todas formas, estoy seguro de que se recuperará el dinero en los próximos seis meses. Nosotros fuimos el primer grupo que firmó con Creation. Gracias a nosotros, el sello ganó profesionalismo. Antes de nosotros eran amateurs. No quiero citar nombres, pero ciertos grupos que no venderán jamás un disco le costaron más caros que nosotros a Creation. Sobre todo en la música dance. El sello invirtió fortunas que no recuperará jamás. No le debo nada a nadie.

¿Eres posesivo con el grupo?
Hay que ser realistas: soy el que dirige, el que hace de motor. Pero ellos son más concretos que yo, por eso me permiten avanzar. Son más sólidos, más realistas, mis ideas los necesitan. El escenario es mi punto débil. Me siento mejor en el estudio.

Invertiste mucho en Loveless. ¿No tienes miedo de vaciarte totalmente un día?
Eso ocurre desde hace mucho tiempo. Estoy completamente frito, totalmente evaporado. Perdí lo que me daba fuerza desde hace años. No me queda más que el vacío, la frustración… Tuve que escarbar en mi cerebro, no queda nada. Hay que buscar en otra parte, algo se rompió. Hoy soy incapaz de entrar en un estudio y de parir un álbum. La fuente simplemente se agotó… No me interesaba para nada hacer un disco cuando veía la Guerra del Golfo por la tele. Tenía la impresión de perder mi tiempo, todo me parecía irrisorio.

¿Eres naturalmente depresivo?
Bastante… Alrededor mío, todos fueron sacudidos por profundas depresiones. No sé si está ligado a la edad, a la proximidad de los treinta; el caso es que todos vivimos lo mismo.

¿Hay que ver una declaración de principios en títulos tan nihilistas como Isn’t Anything o Loveless?
(Silencio) Tengo realmente miedo de que se conviertan en símbolos de nuestros discos. Desconfío de las profesiones de fe, querría que nuestros títulos fueran lo más transparente posible.


Tus letras se vuelven transparentes entre el montón…
Mis letras son totalmente incoherentes, pero las de Belinda son más precisas, más emocionales. Yo solo escribo frases quebradas, vagas. Si llegaras a leer mis letras, seguramente las encontrarías estúpidas. Si pudiera encontrar palabras que encajaran perfectamente con mi música sería feliz. Me encantaría que las personas les encontraran un sentido, pero no puedo escribir con la facilidad que compongo.

La mayoría de los grandes grupos ganó credibilidad a partir de sus letras. ¿Eso significa algo para tí?
Es verdad, pero existen excepciones… En la mayoría de las bandas que me gustan, las letras son menos importantes que el impacto general, que el efecto final. Mira a los Ramones o a los Beatles por ejemplo. Cuando piensas en ellos, nunca uno se detiene solamente en las letras. No son Dylan, que es célebre por las letras de sus canciones. Quizás también sea el caso de Neil Young. Amo sus canciones, pero prefiero aquellas en las que la melodía está sobre la palabra. Mira a Cocteau Twins: serían mucho más populares si sus letras fueran más accesibles.

Es un poco tu caso: en cuanto una melodía se vuelve evidente, la entierras debajo del ruido…
Puede ser… Sería aburridísimo ser un simple grupo de Pop. Porque toda la magia que encierra la música Pop, eso que nos hace soñar, que nos da ganas de tener un grupo, todo eso está bien muerto. La mayoría de la gente que está en ese medio no merece respeto. Los que generan el dinero -la promoción, el marketing- están controlados por el mercado. Son ellos los que matan el placer… Hay tres razones para hacer música: hacerlo por amor al arte, hacerlo para ganar dinero o hacerlo porque uno tiene la necesidad de recibir cumplidos permanentemente. El último caso es el más triste, ya que sabes que tus fans te amarían más si estuvieras muerto. Nunca es a ti como persona a quien adoran los fans, sino a esa suerte de pantalla en la que ellos se proyectan. Yo no tengo ninguna gana de ser famoso por un grupo. Amo mi vida cotidiana, la gente con la que me encuentro… Nosotros tenemos la suerte de hacer la música que amamos, obtenemos placer dando forma a nuestras ideas. De todas formas también tenemos que jugar el juego del dinero, siendo un grupo totalmente diferente. Silverstone quería que ocupáramos el lugar de los Stone Roses y nos buscó un cantante más carismático que yo. Habían preparado todo, la imagen, el productor, las giras… Solo les faltaba el grupo. Tenían todo pensado para nosotros: el corte de pelo, la ropa, aquello que necesitábamos para alcanzar el éxito. Nunca nos pidieron escribir buenas canciones. Pero nunca quisimos jugar ese juego humillante. ¿Happy Mondays? Su caso es diferente. No los entiendo del todo. Nosotros estuvimos de gira en Francia con ellos, fueron dos conciertos en los que pasaron muchas cosas. Yo tenía la impresión de estar tocando con los Sex Pistols (risas)... Todo el mundo los detesta, pero yo les guardo cariño. Son tan ridículos que me dan ganas de consolarlos como si fueran un osito de peluche entre mis brazos.

Hablando de la gira con los Happy Mondays, ¿piensas que se puede hacer una buena mezcla entre el rock y la música dance?
Con los Mondays nunca perdimos el contacto. En su primer concierto en Londres estaban últimos en el afiche, nosotros segundos y encabezaba Loop. Fue una sala minúscula. En esa época me sonaban medios quedados, como un grupo Factory de comienzos de los ochenta. Y después me empezó a gustar la música Dance, gracias al Hip Hop. Siempre detesté la música Dance, me parecía algo horroroso, falso y vacío. El Hip Hop, en cambio, estaba muy lejos de esa imagen; era realmente una música nueva, experimental, pujante y honesta. Y cuando volví a ver a los Happy Mondays eran prisioneros de su estilo, de su groove. Yo no quiero limitarme, quiero mezclar las cosas que me gustan. 

¿Te llega físicamente escuchar el Rock ruidoso de los Butthole Surfers o de Dinosaur Jr.?
Sí, pero el Hip Hop es una música que se puede escuchar en una casa, todo lo contrario al House. Aun estando inmóvil conserva su fuerza. Lo mismo que Dinosaur Jr. Te puedes conformar solo con escuchar sus discos. Si pones House en tu casa, la música flota, no se agarra a nada. Su valor está en el baile y en las sustancias que se toman para bailar. Hoy ya no puedo escuchar música con el amplificador puesto al máximo. Antes sentía cosas muy fuertes en los ruidos. Cuando iba a ver un grupo quería que mi cuerpo vibrase con la música. Pero ahora estoy sordo. Cuando la canción llega a su peak, ya no distingo nada. Necesito escuchar música al volumen exacto, si no, no entiendo nada.

¿Por eso cambiaste tus costumbres en relación a las drogas?
En cierta forma sí; este disco estuvo influenciado por un cambio en el consumo. En una época tomaba todo lo que me caía en las manos. Encontraba con mucha facilidad la inspiración, estaba lleno de ideas. Pero era incapaz de aplicarlas. Entonces dejé de tomar todas esas drogas que jugaban con mi cabeza. Podrían haberme ayudado si las hubiera tomado en pequeñas dosis, pero yo tomaba mucho y no me servían de nada. Hoy me conformo con fumar. Para mí, es necesario, es mi válvula de seguridad. Es la única forma que encuentro de desconectar mi cerebro. De ahí seguramente venga nuestra fama de perezosos,

La pereza no es entonces un valor…
No, de hecho, me enoja mucho. Por ejemplo, me parece una completa idiotez que estemos acá, en la casa de mi hermana cuando podríamos estar tranquilamente en la mía. Pero mi casa es un caos total, todo está roto, sucio, tirado por todas partes. Me enerva. Mi departamento es frío e incómodo. Pero prefiero eso a ordenar. Me fumo un porro y me tiro a ver la tele. Es una horrible falta de motivación. Tengo ganas de muchas cosas, pero no tengo suficientes ganas como para hacerlas… La única forma de concentrarme totalmente con la música es no haciendo nada más. No puedo obsesionarme más que con una cosa a la vez, me toma todo el tiempo, la energía y la concentración. 

¿Piensas que My Bloody Valentine merece tanta atención?
En cierta forma, fuimos sobreestimados. La prensa Inglesa sobreestima a todo el mundo, nosotros lo sabemos, y crecimos con eso. La gente que nos sigue espera demasiado de Loveless, quieren una obra maestra. Pet Sounds… eso si fue verdaderamente innovador. Loveless no juega en la categoría ni merece tanta atención. Quizás algún día hagamos un álbum así de importante, pero hoy en día nosotros todavía estamos en la fase de hacer discos sin una razón precisa. Evolucionamos en el mundo ordinario. No tenemos una razón para existir, hacemos una música que justifica nuestra presencia en la tierra. Al contrario de muchos grupos, merecemos y nos ganamos el derecho de vivir.



lunes, 29 de junio de 2015

Playlist #2: Sobre ruido y sueños


Segunda lista en esta entrega semanal de lo que es la sección "Playlist". Esta vez, luego de haber dado cabida a numerosos cantautores de todas las épocas (más sesenta y setenta si) en el número uno llamado "Sobre existencialismo y ruptura", aparece todo el Shoegazing más emblemático de finales de los ochenta-comienzos de los noventa. "Sobre ruido y sueños", una colección de viajes oníricos y confusos, en los que se explora lo mejor de la música más alternativa, a través del Noise y las atmósferas. Una delicia para fanáticos. Una recopilación para abstenerse de la realidad. Cuestionarse qué es real y qué no nunca fue tan fácil.




My Bloody Valentine - Only Shallow (1991 - Loveless)


Sin duda alguna, el Loveless de My Bloody Valentine es el álbum más importante y reconocido de toda esta movida Shoegaze engendrada por aquellos años. De la mano de canciones como Only Shallow (se puede decir que es la más comercial y fácil de escuchar del álbum) Colm Ó Cíosóig, Bilinda Butcher, Debbie Googe y Kevin Shields manufacturaron el disco definitivo de un movimiento, que con tan solo saborear el éxito comercial, comenzó a desmoronarse. 


Slowdive - Alison (1993 - Souvlaki)


El otro gran registro que marcó generaciones completas, vino de la mano de unos Ingleses que no dudaron ningún momento en generar un sonido más Indie, en base a la distorsión y atmósfera. El Souvlaki de Slowdive ya es todo un clásico de la música de los noventa y Alison es uno de esos temas, que sirvieron como el último punto alto de un género musical que ya comenzaba a decir adiós.


Swirlies - Pancakes (1993 - Blonder Tongue Audio Baton)


La respuetsa Lo-fi del Loveless de MBV. Blonder Tongue Audio Baton fue uno de esos discos que tuvieron una alta rotación en los circuitos más underground de aquellos años, gracias a temas como Pancakes. Su excelente propuesta musical, carecía del buen sonido que muchos de sus contemporáneos habían conseguido, lo que le daba ese plus de ser más artesanal. 


Drop Nineteens - Winona (1992 - Delaware)


La versión Estadounidense de todo lo que fue el Shoegaze concebido en Europa, principalmente en el Reino Unido, tuvo su gran pero corto momento con discos como Delaware. Drop Nineteens era una banda mucho más sobria sonoramente, que sin duda jugaba con el equilibrio entre el Indie y el Noise. Winona fue uno de sus mejores éxitos.


Ride - Vapor Trail (1990 - Nowhere)


La otra piedra angular del género, la puso Ride con su Nowhere de 1990. Caracterizados por ser una banda mucho más sicodélica y convencional que sus contemporáneos, Ride se consagró por ser una propuesta intermedia entre géneros como el Shoegaze y lo que posteriormente pasaría a ser el Brit Pop. Vapor Trail es uno de los mejores ejemplos de lo que hizo Andy Bell y Mark Gardener.


Lush - Ladykillers (1996 - Lovelife)


El híbrido más notorio entre la escuela Shoegazing y el Brit Pop que por esos años reinaba en toda su gloria, vino de la mano de Lush y en especial de su excelente Lovelife. Lanzado en el 96 y con Ladykillers como caballo de batalla, alcanzó lo que para muchos significa el último gran golpe del género. Después de eso no hubo mucho, solo en los últimos años algo renació el estilo.


The Telescopes - Flying (1992 - The Telescopes)

Mucho más espaciales y con claras influencias de lo que sería la sicodelia más artística de los sesenta, The Telescopes logró llevar la experimentación por caminos más retros, reciclando conceptos sonoros de una manera notable. Flying de su excelente segundo álbum sin título transporta el imaginario más sicodélico a un Noise poco agresivo pero mucho más vanguardista.


Pale Saints - Sight of You (1990 - The Comforts of Madness)


Pale Saints es el resultado entre lo más radical del Shoegazing y la cultura Rave. Eran como los hermanos chicos del Primal Scream de los ochenta, aunque su evolución y propuesta los hizo merecedores de su propio lugar dentro de la escena. The Comforts of Madness no es tan reconocido como la canción Sight of You, aunque no deja de ser un gran álbum, para nada.


Chapterhouse - Pearl (1991 - Whirlpool)


Pearl pareciera ser una mezcla entre el sonido de Ride, junto a Kiss The For Me de Siuxsie & the Banshees y con guitarras taquilleras como las de Spin Doctors, pero sin duda Chapterhouse es más que eso. Más que una banda de Shoegaze, lo suyo es el Dream Pop más arraigado a la distorsión, Whirlpool es un discazo por donde se le mire.


Swervedriver - Son of Mustang Ford (1991 - Raise)

Quizás Raise de Swervedriver sea el álbum de Shoegazing más cercano al sonido alternativo de Dinosaur Jr. y Sonic Youth, en gran medida a canciones como Son of Mustang Ford que no hacen otra cosa más que sacar la crudeza de la guitarra, en medio de distorsión atmosférica. Algo así como los primeros MBV pero mucho más directos.


Bonus Track: My Bloody Valentine - When You Sleep (1991 - Loveless)


Un bonus track no le hace mal a nadie y es que no me podía ir sin poner otra canción del Loveless, uno de los discos de culto más grande de todos los tiempos. Así tal cual. Aunque actualmente es más fácil llegar a él, si te gusta de entrada (o de salida) créeme que se transformará en uno de esos álbumes que te cambiarán la vida (o el momento que atraviesas). Llegue como sea, no lo dejes ir.







jueves, 4 de junio de 2015

Mis 63 discos favoritos de lo que va de la década parte 5


La semana ya está llegando a su fin y con esta mi tan hermoso y selecto listado de discos favoritos de lo que va de la década. Sin ellos sería el mismo, pero con menos chispeza. Así y todo, de manera vertiginosa, los próximos 10 discos perfectamente podrían ocupar los primeros puestos pero mi criterio, que intentó ser racional y emocional a la vez, tuvo la amabilidad de dejarlos entre el 20 y el 11 por el solo hecho de que quizás me falta más tiempo y profundidad con ellos. La cosa se pone interesante pues aquí conviven discos de bandas que llevan un largo camino recorrido, con otras que a penas están dando sus primeros pasos.


20. Death Grips - The Money Stores (2012)

Una de las agrupaciones más impresionantes que nos ha entregado el mundo de la música en los últimos años. Death Grips es una forma convencional y cruda de ver el mundo, que con bases potentes y unas rimas que llegan a rasgar la garganta de MC Ride, las cuales alcanzan niveles importantes de poder y conmoción auditiva, sacuden hasta el rincón más recóndito de tu cabeza.. The Money Stores es un trabajo que resalta por sobre todas las cosas, la lejanía de sus canciones respeto a la de sus contemporáneos y que en su momento llegó a fascinar tanto a escépticos como a creyentes. Mientras van pasando los años, el discurso se va endureciendo, con unos Death Grips que bordean la experimentación del Rap con bases cada vez más brutales, como si la metamorfosis los acercase más a ser una banda Hardcore electrónico que Hip Hop.



19. Feist - Metals (2011)

El mejor trabajo que ha lanzado Feist (para mí) es también el más personal de su carrera. Alejada de sus otras obras con pretensiones radiales, la Canadiense entrega todos su espectro más emotivo, rasgando su propia piel para así poder conciliar un sonido mucho más cercano a lo que una artista como ella merece. Y no digo que todo lo que haya hecho antes de Metals sea malo, al contrario, son su faceta más conocida pero es en estos terrenos más pantanosos en los que se mueve mejor. La etiqueta Pop pasa a un terreno más Indie, aunque estos términos le quedan demasiado chicos para lo que significa el disco. Siempre me he imaginado a Feist interpretando cada una de las canciones de Metals, como si tratasen de una obra de teatro o una película.




18. Deafheaven - Sunbather (2013)

¿Qué hace una banda de Black Metal aquí? Fácil, no es solo una banda de Black Metal, es más bien la excusa para pavimentar influencias que van desde el Emo más melódico y sangrante hasta el Shoegaze más atmosférico. Todo parte como tiene que partir, con unos gritos inentendibles pero con unas guitarras que marcan la diferencia de inmediato, como si estuviésemos escuchando Burzum con una base de My Chemical Romance. Ahora que todo tiene más sentido, Deafheaven lanzó un álbum que dio un poco más de movimiento a un género que lleva tanto tiempo estancado como lo es el Metal, pero de una forma que de seguro no le gustará ni a los metaleros ni a la gente más alternativa. Entonces ¿A quién? Dale una oportunidad a Sunbather, puede que sea lo que estabas esperando.




17. Sharon Van Etten - Are We There? (2014)

Buscando entre canción y canción, encontré un disco que me impacto positivamente. Sharon Van Etten tenía nuevo álbum y era todo lo que estaba esperando. Ya han pasado varios meses y todavía no me lo puedo sacar de la cabeza. Are We There? es de esos álbumes repleto de vivencias que enmarcar, con una fuerte tendencia sanadora en los momentos de mayor fragilidad. Cada canción del disco representa una terapia musical distinta para cada vez que te han roto el corazón (espero que sean pocas obviamente). La cantante es expresión pura, que se ve alimentada de un trabajo musical notable, lleno de ritmos y armonías movedizas que no hacen otra cosa que sorprenderte con algo nuevo. Crece con cada nueva reproducción.



16. Colombina Parra - Flores Como Gatos (2011)

Cuando supe que la Colombina Parra tenía un disco solista, inmediatamente me dirigí a internet para conseguirlo, pues era la Colombina de Los Ex! banda que me gusta mucho. Y la sorpresa fue mayúscula. ¿Qué es esto? Flores como gatos es un trabajo lleno de inocencia y reminiscencias de infancia, que expresa de mejor manera los mejores recuerdos de cuando uno era chico, pero con la obvia mirada punzante  de la doble lectura que hace Colombina con sus letras. Es un disco tan simple como hermoso, que lleva cierta carga de oscuridad encima ¿Cómo? No lo sé, pero estoy seguro que la lleva. Hasta la fecha, siendo sincero con sus otros trabajos, tanto de los Ex como solistas, Flores como gatos es el álbum que más escuchó y más quiero.



15. Arcade Fire - The Suburbs (2010)

El momento más importante de la carrera de los Canadienses, coincidió con la llegada del Indie a las masas. Todo comenzaba a perfilarse para que The Suburbs irrumpiera en la escena, con una ambición de proporciones bíblicas y una tonelada de nuevos himnos que cautivaron a  toda una generación. Dejando atrás su obra magna Funeral y el subvalorado Neon Bible, Arcade Fire se las ingenió para reinventarse de cara a la nueva década, con un sonido mucho más maduro y a la vez aventurero, que le valió la importancia de la que hoy gozan. Un disco que a pesar de todo, tiene sus detractores dentro de la propia fanaticada de la banda, pero que de a poco se ha ido abriendo camino en la historia, y es que ya es todo un neo clásico. 



14. David Bowie - The Next Day (2013)

David Bowie siempre ha sido todo un suceso. Dentro de las pocas probabilidades que habían de que lanzase nueva música por su aparente retiro de la escena musical, apareció en el día de su cumpleaños con el anuncio de un nuevo álbum de estudio llamado The Next Day. A modo de adelanto, liberó una de las mejores canciones que he escuchado en el último tiempo. Where Are We Know? Fue como volverse a encontrar con Bowie luego de un largo viaje por el espacio, que lo trajo de regreso para retomar lo que había dejado pendiente para él mismo. The Next Day es una excelente manera de observar retrospectivamente su carrera, con el fin componer un puñado de canciones que suenan tan bien como sus clásicos de antaño. Uno nunca debe subestimar a Bowie, pues cuando quiere es capaz de cambiar toda la dirección musical de la galaxia. 



13. Queens of the Stone Age - Like Clockwork... (2013)

Lo poco y nada que se movió el mundo del Rock durante los últimos años, tuvo como protagonista a una banda que desde sus comienzos ha intentado llevar todo un paso adelante. Queens of the Stone Age volvía con un esperado ...Like Clockwork que dejó marcando ocupado a muchos. Una búsqueda excesiva que terminó por relanzar la carrera de una banda, que siempre ha evitado estancarse a pesar de serle fiel a su estilo. Y de eso se trata el Rock. Toda la emoción que nos evocan los grupos más legendarios están en parte en lo que hace Josh Homme y compañía, pues ...Like Clockwork suda magia y pasión hasta decir basta. Oscuro y pecaminoso, con una pizca de agresividad y lujuria...Like Clockwork hace que el sexo, drogas y rock & roll te queme con fuego.



12. Kanye West - My Beautiful Dark Twisted Fantasy (2010)

A Kanye West siempre hay que tomárselo en serio por el solo hecho de lanzar discos como este. Su manera de ver las cosas dicta mucho de sus contemporáneos, pues lo suyo no es precisamente hacer música, sino más bien llevar esta a límites transgresores, en los que todas las disciplinas artísticas puedan converger. My Beautiful Dark Twisted Fantasy es una obra compleja y ambiciosa, en la que Kanye desenfunda todo su potencial para hacer de un simple álbum de música, una obra legendaria. Aquí él es el director de todo, el gran arquitecto, aunque no lo hizo solo, pues si hubiese una palabra para describir el disco, esta sería comunidad. Desde Pete Rock hasta RZA colaboraron en la producción, mientras que en la música Bon Iver y Jay-Z, entre muchos otros.



11. My Bloody Valentine - mvb (2013)

El último eslabón perdido de lo que fueron los años noventa se encuentra en mvb. My Bloody Valentine, una de las bandas de culto más grande que haya existido en los últimos 30 años, daba pistas por allá por el año 2012 de que estaban trabajando en un nuevo disco de estudio. El sucesor de Loveless parecía estar cada vez más cerca y los diversos comentarios hicieron de este nuevo trabajo, un éxito asegurado. mvb está compuesto de canciones que el grupo estaba desarrollando por allá por el año 1996 y que nunca publicaron, siendo las bases para las sesiones que se desarrollarían interrumpidamente entre el 2006 y el 2012. Y el álbum fue todo lo que uno quería que fuese lo nuevo de los Irlandeses. Denso, oscuro, con varias capaz y efectos, que acompañados de los ritmos constantes de Debbie Googe y Colm Ó Cíosóig en bajo y batería respectivamente, y la siempre onírica voz de Bilinda Butcher, dieran el espacio suficiente para que Kevin Shields fuese todo lo extraordinario que puede llegar a ser. 





viernes, 23 de enero de 2015

17 nombres internacionales que podrían haber estado en Lollapalooza


Hoy se dieron a conocer los horarios definitivos de lo que será Lollapalooza 2015, y mi primera impresión al verlo fue “Puta se topa Smashing Pumpkins y St. Vincent como 15 minutos” pero más allá de eso, las impresiones fueron un poco desalentadoras, pues ahora sí que se evidencia la falta de artistas y el extremo relleno que en esta versión acaparó casi la mitad de las bandas. Podemos discutir sobre los cabezas de cartel, pero lo más importante, la línea media, está más bien baja. Ya tengo mis favoritos, entre estos St. Vincent, The Specials, Jack White, Robert Plant, Los Smashing Pumpkins y otros números que quiero ver como Kasabian, Interpol o NOFX y Cypress Hill pero debo decirlo, este año le faltó. Es por eso que he creado una lista de artistas que me gustaría ver en Lollapalooza y que más allá de mis gustos, dejarían una escoba más o menos grande. Nada de números para cabeza de cartel (de más que alguno sí), más que nada bandas con pequeña base de fans que de seguro, le gustaría al público más casual, además de los habituales nombres de moda que la están rompiendo o que la romperán. En fin, aquí 17 nombres internacionales que podrían haber estado en Lollapalooza. Tomen nota para el próximo año.


Weezer

Uno de los grupos más esperados del último tiempo, tuvo un muy buen regreso discográfico el año 2014 con su disco Everything Will Be Alright in the End. Todo estaba listo, era el momento perfecto para que los liderados por Rivers Cuomo fueran incluidos al cartel de Lollapalooza 2015 y debutaran en Chile pero lamentablemente no ocurrió. Todos quedamos con la ilusión de verlos por estos lados, maldito lineup filtrado que nunca fue. 


My Bloody Valentine

La banda por excelencia del Shoegaze, que hoy en día disfruta de una fanaticada en aumento realmente sorprendente, lanzó su regreso en el año 2013. Todavía los esperamos por estos lados, aunque seamos unas 2.000 personas, créanme que llenaríamos tres veces el mismo lugar por ver a Kevin Shields hacer delirar esas guitarras y a Belinda Butcher encantándonos con su melódica voz, casi de bajo perfil.


Yeah Yeah Yeah’s

Muchos somos los que quedamos con cuello para la primera edición de Lollapalooza en Chile. Era la oportunidad soñada para ver a la banda de Karen O debutar en Chile pero ¿Qué pasó? Ya ni recuerdo, alguien estaba enfermo parece. Año 2014; Un lineup filtrado nos hacía soñar nuevamente, como si la banda hiciera un alto en su descanso para remediar la cancelación de la última vez pero no pasó nada y otra vez quedamos con cuello.


Nick Cave and the Bad Seeds

Desastrosa y vergonzosa fue la vez que tocó Nick Cave y sus malas semillas en Chile por allá por los noventa, pero el tiempo ha sabido enseñarle al público Chileno a erradicar esas malas costumbres y apreciar a un artista tan único como lo es Nick Cave. Muchos estamos esperando la venida de este australiano aunque créanme, lo más probable es que nunca venga. Tool si va a venir así que paren la wea, Nick Cave no creo.


Marina and the Diamonds

El Indie Pop de la nueva década, lleva como referencia absoluta a una de las artistas más queridas del último tiempo por los sectores más marginales que aprecian su incursión en la música Pop más elaborada, y es que Marina and the Diamonds es uno de los grandes atractivos que andarán por este año en Latinoamérica y no sé por qué mierda no está en Lollapalooza Chile si estará en el de Brasil.


Kraftwerk

Otro de los momentos en los que se me rompió el corazón, al ver la diferencia entre el lineup filtrado y el oficial fue la ausencia de los Alemanes de Kraftwerk. ¿Qué sería de nuestras vidas si la banda no hubiese aparecido nunca? Sus shows son una experiencia única, de esos que dan de que hablar. Es una de esas bandas que ves en vivo y a pesar de que no te sepas ninguna canción, quedarás maravillado igual. Para la próxima será.


Sleater-Kinney

Ya, este es otro de los nombres que me hubiese gustado ver en Lolla. Sleater-Kinney son de esas bandas que merecen más atención y que han sido muy subvaloradas en el panorama del rock alternativo, y es que ellas poseen una manera tan audaz de hacer canciones, que para nosotros hubiese sido una manera de redescubrir los horizontes más interesantes de lo que fue el Rock en los años 90.


Pharrell Williams

No es que sea fanatic de ´pel, igual me dejó chato con Happy pero a mi gusto, Pharrell Williams es mil veces mejor que Kings of Leon como show. Tiene para tocar de todo, desde sus incursiones con Daft Punk, sus canciones solistas, sus colaboraciones con Snopp Dogg hasta material de su vieja banda N.E.R.D. que más de alguna buena impresión hubiese dejado entre los asistentes.


FKA Twigs

Uno de los nombres más interesantes que ha aparecido en el último tiempo es el de FKA Twigs. Sus dos Ep’s y su primer larga duración, han hecho de la artista, uno de los nuevos referentes de la nueva música que está por venir. Ese Pop ambicioso y de calidad, con tintes futuristas y bizarros, hubiese funcionado de manera perfecta en Lollapalozoa, no al nivel de Lorde pues sus conceptos, más allá de que sean parte de lo mismo, no albergan el mismo grado de similitud generacional.


Manic Street Preachers

Ya, los Manics no cuentan con una gran fanaticada por estos lados pero los pocos que son, al igual que con MBV, llenarían hasta tres veces seguidas un lugar para verlos. Para este Lollapalooza me ilusioné con que podrían venir, pues a Futurology le fue bastante bien, aparte que se cumplían 20 años de The Holy Bible así que quién sabe, en una de esas. Todo se fue al carajo, ojala vengan algún día a Chile, sea en el Lollapalooza o en algún otro festival, porque es difícil que vengan solos.


Patti Smith & Band performing Horses

En varios carteles se vio el nombre de la gran Patti Smith, la cual tocaría junto a una banda su primer disco completo, el maravilloso Horses. No sé si solo tocarían el disco completo en orden y después alguna más, pero da lo mismo, sería un sueño verla por estos lados, podría haber estado en Lollapalooza, pero obviamente la obviaron, país culiao que no entiende que Patti Smith es una de las más grandes artistas de todos los tiempos!


Belle and Sebastian

Otro de los grupos que está de regreso con un nuevo disco bajo el brazo es Belle and Sebastian. El grupo Escocés es otro de los nombres que más se repite en los festivales alrededor del mundo, y créanme que hubiese sido un número más que venerado en esta nueva edición de Lollapalooza. Lo bueno es que podemos esperar que vengan solos, después de su show en el 2010, los fans quedaron con ganas de más.


Happy Mondays

Pucha que me dio rabia cuando vi el cartel del Vive Latino u otro festival que iba a ser en México por las mismas fechas que Lollapalooza, y aparecía el nombre de Happy Mondays. ¿Qué les costaba traerlos? Ya, vinieron hace poco el 2012 pero no importa, tráiganlos siempre, Happy Mondays prende más que todas las bandas de cumbia universitarias que hay por acá. Es música para todos!


Death From Above 1979

Quiero decirles algo, estoy chato de que todas las bandas Indie post 2000 que traen suenen igual. Por eso la oportunidad de haber traído a Death From Above 1979 para este Lollapalooza era imperdible, no sé cómo no se les ocurrió, si están de moda otra vez (en los festivales). Death From Above 1979 es la cagá pura en vivo, más vivitoss para la otra.


Sharon Van Etten

Una artista poco conocida por estos lados, es también de los nombres que más saca aplausos en el extranjero. Fuertes y apasionadas son sus entregas que retratan desilusiones amorosas y esquivas reminiscencias de lo que han significado en su vida. Estoy seguro que a una buena cantidad de personas les hubiese gustado conocerla en vivo, un número que calza perfecto en uno de los escenarios más pequeños e íntimos de Lollapalooza.


She & Him

Ultra conocida es Zooey Deschannel, gracias a su carrera como actriz en New Girl y 500 días con Summer pero ella tiene otra faceta, junto a M. Ward y ese proyecto musical se llama She & Him. De más que todos ya lo conocen, un duo con canciones entretenidas y simpáticas que es muy del ambiente artístico de Lollapalooza. Ojala que para el próximo año vengan.


Arca

De seguro Arca será uno de los nombres que más dará que hablar este 2015. Sus conceptos acerca de la música y las delimitaciones artísticas entre lo aceptable y lo carnal juegan un papel importante en una música, que hubiese dejado con la boca abierta a casi todos los que se hubiesen encontrado con él en Lollapalooza sin conocerle. Cabe destacar que el Venezolano es uno de los co-productores y colaboradores del último disco de Bjôrk, para que lo empiecen a conocer.